sábado, 3 de febrero de 2018

Coco (2017)

E-mo-shon


Coco (2017) de Lee Unkrich & Adrián Molina


Y no pueden faltar unos guiños a la lucha libre:



  


miércoles, 31 de enero de 2018

Realizo un atraco perfecto

El otro día fui de incógnito a una biblioteca a cotillear un poco y vi que tenían un máquina de autopréstamo. Quise probarla pero tenía dudas sobre el estado “lleno-a-tutiplén” de mi carnet. Ah, qué vergüenza… (en realidad debería ser orgullo. Pero seamos sinceros: uno acapara con TODO lo que quisiera leer aún sabiendo que no tendrá tiempo para ello y harto de la renovación infinita a veces hasta devuelve libros sin leer. ¡Eso sí es una vergüenza!)

Así que hoy, con mi carnet debidamente aligerado y con todas las fechas de devolución en regla. Me he plantado de nuevo ante la biblioteca.



He entrado. Me he dirigido al primer catálogo que he visto. He tecleado “Pizarnik”. Me he dirigido al estante a por el único documento citado por el catálogo. He agarrado el libro y me he dirigido a la máquina de autopréstamo. Lo he prestado y he salido de la biblioteca.
Todo ello en menos de dos minutos.

La sensación ha sido de atraco perfecto.


Ahora me pueden llamar YorDillinger 😎

Al entrar a la biblioteca la alarma anti robo no ha sonado (siempre temo que suene y que aparezcan unos ninjas outta nowhere y me den una paliza). Había bastante gente deambulando por los estantes, así que nadie se ha fijado en mí (creo). Cuando estaba en la máquina de autopréstamo el compa, que estaba en el mostrador, atendía a una chica que le estaba dando sus datos para recibir información (así que él fijo que no me ha visto). Y al salir tampoco ha sonado la alarma (¡Perfect!).



Sobre el autopréstamo
Le das a la opción “préstamo” (con el dedo), pones el carnet en una esquina y luego los documentos en la superficie (que parece la versión opaca de un escáner) y ale.
No me ha quedado claro que se haya hecho el préstamo. 
Esperaba un mensaje a toda-pantalla: “Prestado hasta tal dia. Gracias”. Así que antes de irme he dado a la opción de “consultar” y he puesto el carnet para comprobar que lo que acababa de prestar estaba entre la docena de cosas ya prestadas. 
Ha sido para asegurarme. 
También he echado de menos el “pitido” del lector de códigos de barras ._.

¡Quieto todo el mundo!

A mí, que soy tan antisocial que a veces hasta me ignoro a mí mismo, poder sacar libros de la biblioteca sin tener que algún compa haga un trabajo rutinario de leerlos con el lector de  códigos me parece muy bien. Nos da más tiempo a ambos, a mí que no tengo que esperar mientras “me lo presta” y a él que puede dedicar su talento y su creatividad a cosas más productivas para el fomento lector que limitarse a leer códigos como un cajero de supermercado (con el debido respeto hacia los cajeros de supermercado).

domingo, 28 de enero de 2018

De Polinyà a Philadelphia a vista de águila

Hola amigos, bienvenidos a una nueva edición de “comentando la foto”, un espacio del blog en el que se comenta una foto ._.

Hoy comentaremos una foto que hizo alguien de la Biblioteca de Polinyà durante un viaje a Philadelphia (USA) y en la que me etiquetó (me etiquetó en la foto, pero del viaje no me dijo nada... Si hubiera sabido que un compa iba a ir a la Free Library of Philadelphia, pues le hubiese pedido que me trajera algún libro porque con el Préstamo Interbibliotecario Internacional y Transoceánico me va salir el libro por un “eye de la face” 🙂


Quizás se pregunten qué hacía alguien de la Biblioteca de Polinyà en Philadelphia. Si se lo preguntan es porque no conocen a nadie de Polinyà, esa gente va donde le da gana y no tiene que darles a ustedes explicaciones.
Yo en cambio, les daré algunas:
Polinyà es un municipio en el centro de un triangulo formado por las poblaciones de Palau-solità i Plegamans, Santa Perpètua de Mogoda y Sabadell (todo ello en la provincia de Barcelona). 

Polinyà se puede dividir, a ojo de Google Maps, en tres zonas:
La zona sur es puramente industrial y fabril. Destaca el desdén del nombre de algunas de sus calles -“Calle B”, “Calle C”- o la creencia que en calles llamadas Goya, Velázquez, Picasso o Miró hay que añadir la palabra “pintor” (no fueran a confundirse con algún otro Goya, Velázquez, Picasso o Miró famosos).

La zona centro es Polinyà propiamente dicho. Allí encontramos calles con nombres de literato como Josep Carner, Josep Pla, Victor Català, Ramon Llull o Ausias March. La biblioteca no queda ahí, sino al otro lado del carrer de Sentmenat (la B-142) que divide el municipio como un samurai cortaría un piña de un sablazo (samurai-piña-sablazo, todo en la misma frase, ojo).

La zona norte de Polinyà (por encima de la C-155) es zona agrícola y boscosa. El pulmón verde del lugar.

Lo más destacado de Polinyà, según Google, es el restaurante Can Coll, 430 reseñas en el buscador, mientras que la biblioteca sólo tiene 1. (De lo que deducimos que la gente va a Polinyà a comer y no a leer).
Yo les animo a visitar Polinyà y escribir una reseña en Google de su biblioteca. Y hablando de viajar, el año pasado los compas hicieron un mapa conceptual infográfico con sus guías de viaje que merece ser más conocido. Lo dejo aquí por si les inspira a ustedes para promocionar las guías de sus respectivas bibliotecas.

Y después de este tour virtual por Polinyà, vamos al main event del post: la foto.


Lo primero que vemos en la foto es que a la compa del mostrador de la Free Library of Philadelphia se le ha colgado el ordenador. O al menos tiene la misma pose de frustración e infinita paciencia que a mí cuando se me cuelga el Serrucho (el programa de gestión de biblos de aquí).
Luego vemos que en Philadelphia tienen el mismo problema con el exceso de cables de las cosas informáticas en el mostrador (asoman cables por debajo del mostrador y eso es feo).

Pero lo que seguramente no les dejará dormir, como a mí, es que los libros del estante de la derecha, están todos torcidos. Se precisa un “toquecito”. ¡Qué alguien haga algo YAAA!

Por cierto, ¿no les parece bonito que la biblioteca se llame “Free Library”?

Y ya para despedirme recordarles que el lunes 5 de febrero se juega la final de la Superbowl (que es algo como la final de la Champions pero en ese deporte que la gente de Estados Unidos llama football, y el resto llamamos “fútbol americano” porque de sobras es sabido que el football se juega con los pies y sin casco). El caso es que la final de la Superbowl la juegan los New England Patriots y -ojo-, los Philadelphia Eagles.
Desear suerte a los Eagles, no porque sean de Philadelphia, sino porque prefiero que ganen unas águilas antes que unos patriotas.



Pueden encontrar más información sobre águilas en la biblioteca de Polinyà

sábado, 27 de enero de 2018

Aquí con los viejos y la repipi de mi sister

Hola amigos, bienvenidos a una nueva edición de “comentando la foto”, un espacio del blog en el que se comenta una foto. Hoy comentaremos esta foto vista en el Tuitah de Seri @borderealidad




Supongo que no hace falta presentación pero si alguien no lo sabe esta imagen no es de un anuncio de SegurHogar, ni FabadaAsturianas, ni tampoco promociona la nueva temporada de una sitcom familiar. No amigos, se trata de una instantánea casual de la familia real española. En su cuenta de Twitter, Seri comentaba “Sobran platos, falta pan”. Cierto. Pero a mí me gustaría profundizar en la imagen. Obviando el hecho que una de las niñas (sepan disculpar que no me sepa sus nombres) rompa la cuarta pared y mira sonriente a cámara en una pose de “Aquí con los viejos y la repipi de mi sister” Lo que más me sorprende es que hayan quitado la botella de vino para hacer la foto. Hay una copa de vino con el resto de algún caldo. O se ha bebido toda la botella antes de tomarse la foto o han quitado la botella de vino “por-el-que-dirán”. Lo segundo que me sorprende es lo lejos que está la sopera y que no haya nada con qué servirse. ¿Por qué? Pues porque ya habrá alguien encargado de acercarla y alguien encargado de servirla. Quizás, fuera de encuadre, quedan el gran maestro sopero y el gran maestro del cucharón (del culleroot que dirían Paco Moran y Joan Pera). Soy incapaz de saber qué están comiendo, pero sí veo que en el plato de la Reina no hay líquido (caldo, salsa o lo que sea), así que podemos deducir que ha sido la primera en servirse (o en ser servida) y ha pillado lo bueno de la cazuela. Aunque por la cara que pone parece que el plato no sea de su agrado. El Rey, por su parte, gusta de arremolinar el contenido a un lado, hacer un dique como un castor y dejar fluir el líquido por el resto del plato. Y finalmente lo más obvio de todo: la niña que viste de rojo, es zurda.

Y me despido con el vídeo del making of de la foto.

Asesinato en el Orient Express

Les voy a mencionar algunos pensamientos dispares sobre la última adaptación al cine de la conocida novela de Agatha Christie. 


Vaya por delante que ya había visto, años atrás, la versión de 1974 dirigida por Sidney Lumet; es decir, que ya sabía quién era el (o la) asesino(a). 
Ver un remake del que ya sabes el final de la historia puede matar (hehehe) todo el interés (como me pasó con La seducción), y más aún si la historia es una trama tipo whodunit pero...



- Qué horror de inicio.
- Erase una vez Kenneth Branagh ESCONDIDO tras un BIGOTAZO.
- Qué de gente sale aquí.
- Mira, Johnny Depp... ¿Es Depp? Parece un mafioso de Al Capone.
- Mira, Penélope Cruz. Verás qué acento tan poco británico tiene...
(minuto 25) - Debería volver a ver la versión de Lumet porque no recuerdo eso.
(Poirot se ríe leyendo "Historia de dos ciudades" de Dickens) -Debería leerme esa obra de Dickens. Ains pero es tan larga...
(El Orient Express queda detenido por la nieve encima de puente de madera) - ¿Se caía el tren en la otra versión? ¡Cómo va a caerse el tren!
- Qué envejecida está Julianne Moore [en realidad es Michelle Pfeiffer. SepanDisculpar]
(Sobre la hora y media de película) - Oyes, pues está aguantando bien [la película y el puente mencionado]
(Sobre la resolución el final) - ¿Qué es eso? ¿La última cena? ¿Por qué están en el túnel con el frío pudiendo estar dentro del tren?
-Debería leerme la novela [No, no la he leído]
-Cómo se alarga esto ahora. 
(Buscando la novela en Ebiblio con el móvil) - ¡Gañanes! han reeditado el libro con el cartel de la película en la portada.
🙂-Pues no ha estado mal.



Asesinato en el Orient Express (Murder on the Orient Express; 2017) de Kenneth Branagh

Y un par de momentos de: Asesinato en el Orient Express (Murder on the Orient Express; 2017) de Sidney Lumet