sábado, 29 de septiembre de 2018

Casa desolada

Tras el #VeranoNipón que ofreció todo un abanico de obras posibles para leer, el próximo proyecto lector se centra en una única obra:

Bleak House; de Charles Dickens
(El casalot, La casa desolada, La casa lúgubre,....)


Publicada por entregas (20) entre marzo de 1852 y septiembre de 1853.
La obra se encuentra en dominio público en Wikisource e Internet Archive  
(en inglés).


El proyector lector arranca el 1 de noviembre
Y tras en una encuesta de 24h, el hastag oficial es: 

A buscar un buen ejemplar del libro y a esperar

"Uno no es del todo inútil en este mundo si puede aliviar un poco el sufrimiento de sus semejantes"


¿Necesitas saber algo de la trama y los personajes?
Casa desolada en la Wikipedia




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I - En la Cancillería
Crudo tiempo de noviembre.

Transeúntes que entrechocan sus paraguas en una epidemia de malhumor, y que pierden pie al doblar esquinas donde cientos de miles de anteriores transeúntes se han resbalado y escurrido desde el amanecer...

He aquí una tarde en que unos veinte individuos del Tribunal Supremo de la Cancillería, metidos en una de las diez mil instancias de un pleito sin fin, tropezándose con los resbaladizos precedentes, empantanados hasta las cejas en sus tecnicismos, se dan de cabezazos -empelucados de cabrito y caballo- contra paredes de palabras y hablan de justicia con la máscara más eminente con que pudiera cubrirse un histrión.

Este es el Tribunal Supremo de la Cancillería (...) el que concede al dinero el poder de aniquilar el derecho a base de aburrimiento;

¡Sufrid cuantos agravios puedan haceros antes que entrar aquí a pedir justicia!

Todos bostezan a riesgo de descoyuntarse las quijadas

Mientras tanto ve destruirse una tras otra las esperanzas de su porvenir

Jarndyce contra Jarndyce (...) este estrafalario pleito se ha complicado de tal modo que nadie en el mundo conoce ya su verdadera causa.

Tras la cómoda reflexión de que si el mundo va mal es porque no hay por alguna desconcertante razón, voluntad de que las cosas vayan bien.

¡Ojalá fuera posible encerrar en aquella sala todas las injusticias que en ella se han cometido...!

II - En el gran mundo
Lady Dedlock dice que "el tedio la mataba".

... cruzar los espléndidos salones, que son muy deslumbrantes en temporada y muy deprimentes fuera de ella (un país de cuento de hadas para el que visita y un desierto para el que vive allí).

Nunca habla a no ser que se le consulte profesionalmente.

el señor Sladdery, el librero


Hoy no se ha hecho nada que usted pudiera llamar algo.

III - Un avance
Entonces era ya una cosita tan tímida que en contadas ocasiones me atreví a abrir la boca y nunca a abrirle mi corazón a cualquier otro.

... la malicia ajena le hacía tener el ceño fruncido para toda la vida.

Mi cumpleaños era en casa el día más triste de todo el año.

... si la insensibilidad de los demás me hizo padecer alguna vez, fue ciertamente el día de mi cumpleaños.

... comprendí que no le había traído alegría a nadie nunca

¿Es posible (...) que esta jovencita (...) no haya oído hablar nunca acerca de Jarndyce contra Jarndyce?

La señora Rachael era demasiado buena para sentir emoción alguna en la despedida, pero yo no era tan buena, y lloré amargamente.

... envolví mi muñeca de chal, y, casi me da vergüenza contarlo, la enterré...

Cuando empezaba a aprender algo más, enseñaba algo más...

... los estantes repletos de libros que por su aspecto no ofrecían el menor interés de lectura.


El Jarndyce del que se trata (...) es el Jarndyce de la Casa lúgubre.

IV - Filantropía telescópica
...el camino a la Casa lúgubre sería largo, sombrío y aburrido en una tarde como aquella...

Uno de los niños de los Jellyby ha introducido la cabeza entre los barrotes de una propiedad.

Tenían poquísimos muebles, estaban muy desordenados, y las cortinas del mío estaban sujetas al crucero de la ventana con un tenedor.


-¡Ojalá me muriera! -exclamó-. ¡Ojalá nos muriésemos todos! Sería mejor para todos nosotros.

V - Una aventura matutina
... nos encontramos a la vuelta de la esquina a la cocinera, que salía de una taberna limpiándose la boca. Nos mencionó al pasar que había ido a ver qué hora era.

No sé cómo tienen paciencia los adoquines de enfrente de nuestra casa para estar ahí siendo testigos de tantas contradicciones y toda esa sandez altisonante...

Aquí coordino mis pensamientos para los asuntos del día -dijo la anciana con mucho remilgo-.

¿No es verdad que son excesivas largas las vacaciones?
Respondimos que sí, por darle gusto.

"Se compran huesos"

En aquella tienda se compraba de todo y no se vendía de nada.

Las noches se me hacen largas, porque duermo, pero poco, y pienso mucho.


... que todos nos hayamos arruinado unos a otros sin saber cómo ni por qué y mantenernos en constante incertidumbre y discordia toda nuestra vida.

VI - Por fin en casa
... el señor Jarndyce era decididamente contrario a toda muestra de agradecimiento, lo que le hacía recurrir a los más extravagantes subterfugios y evasivas ante toda muestra de reconocimiento o incluso huir de ellas.

Había una luz centelleante sobre una colina enfrente de nosotros, y el conductor, apuntando hacia allí con su látigo, exclamó:
-¡Esa es la Casa lúgubre!

-¡Anonadado me dejas! -gritó el señor Jarndyce.

...tenía dos de las más antiguas enfermedades de este mundo: una era que no tenía noción del tiempo y la otra, que no tenía noción del dinero.

Lo único que le pedía a la sociedad era que lo dejasen en paz. 

...puede que haya venido al mundo expresamente para aumentar vuestras reservas de felicidad.


...hasta qué punto conocía la historia de mi nacimiento el señor Jarndyce..., hasta la posibilidad de que fuese mi padre,...

VII - El paseo del fantasma
El tiempo es tan borrascoso y sombrío que la imaginación más viva no lograría imaginar que pudiese llegar a serenarse.

... es algo sorda, aunque se resiste a confesarlo y aún más creerlo.

Su esposo murió algún tiempo antes de la desaparición de la divertida moda de las pelucas, y fue a reposar modestamente con la suya en un rincón del cementerio...

Es muy discreta, excelente cualidad en una joven y que no es frecuente en las muchachas de hoy en día.


La señora Rouncewell es de la opinión de que una familia tan importante y tan antigua debe de tener su correspondiente fantasma o aparecido, porque el fantasma es uno de los privilegios de la aristocracia, una distinción a la cual no puede aspirar el vulgo.

VIII - Que contiene innumerables pecados
... a cada mirada descubría tantas cosas como para una hora de contemplación.

Si cada pastelero fuera zumbando por ahí buscando pelea con el primero que encontrase, dándole a entender a la gente que va al trabajo y que no debe ser interrumpido, el mundo llegaría a ser un sitio insoportable.

Me encuentro en un mundo donde hay tanto que ver y es tan breve la vida que me tomo la libertad de pasarme las horas contemplándolo...

Este es el gruñidero. Donde vengo a gruñir para desahogar mi mal humor.

...sentí, por lo tanto, cierto terror al ver la importancia que se me daba y los numerosos deberes que se me iban a confiar.

... abundaban los aficionados a aprovecharse de la generosidad ajena.

... había dos clases de personas caritativas: una, la gente que hacía poco y armaba mucha ruido por ello, y otra, la que hacía mucho y no hacía ninguno.

... era inexperta en el arte de adaptar mi mente a las mentes de aquellos que se encuentran en una situación muy diferente y de dirigirme a ellos desde el punto de vista adecuado.

... debíamos de andar muy desocupadas cuando dejábamos los quehaceres de nuestras casas para ensuciaros los zapatos con el único objeto de curiosear lo que pasaba en las casas ajenas.

Es usted muy aficionada a meterse en todas pares y a preguntar lo que no le importa.

He estado borracho tres días, y lo estaría cuatro si tuviese el dinero.

¿Cómo es que mi mujer tiene un ojo morado? Porque ayer le aticé un puñetazo, y si dice lo contrario, miente.

...no hubiera tenido paciencia para leerlo ni el propio Robinson Cruose en su isla desierta.

IX - Signos y presagios
No sé cómo puedo hacer para no escribir más que de mí.

-Por nada en el mundo quisiera incurrir en la insolencia de hacer esperar a una señora de su casa hasta una hora tan avanzada. Antes hubiese preferido darme muerte en el acto, infinitamente antes.

Ese tipo es, como lo habían sido su padre y su abuelo, el animal más estúpido, el más torpe, más mamarracho y más arrogante de todos los seres, y por una equivocación inexplicable de la naturaleza ocupa en la tierra una posición diferente a la de un palo.


Es eminentemente ventajosa como suegra. Nunca se mete en nada, es pacífica y de buen talante.

X - El amanuense
Nuestros amanuenses, que trabajan a destajo, son tipos muy raros; y ese es posible que no sea su nombre, pero es el nombre por el que se le conoce.

XI - Nuestro querido hermano
-¿Le debía a usted algo?
-Seis semanas de alquiler.
-Pues despídase usted de ellas. A juzgar por las apariencias, más le vale haber muerto.

...un paquete de recibo de un prestamista, billetes de peaje de la carretera de la pobreza...

...poseer un conocimiento oficial de la vida y tener que lidiar con hombres borrachos de manera ocasional...

... el imbécil del sereno recorre Chancery Lane y lleva, a quien corresponde, los atestados en los cuales su nombre es la única palabra que no está reñida con la ortografía.


...cayó de bruces al suelo de la cocina, precedida por el vuelo de un queso holandés.

XII - Al acecho
milady, presa del más desesperante aburrimiento, llegó incluso a reprender a su doncella porque se reía y estaba alegre.

El mar no guarda consideraciones con los grandes hombre y los trata bajo el mismo pie de igualdad que al más ínfimo individuo de la plebe.

No existen ya, en fin, aquellas caricaturas, aquellos increíbles fenómenos que necesitaban la cooperación de cuatro curados para introducir las piernas en los pantalones de piel de gamo, pero cuya conciencia se turbaba por haberse tragado un guisante.


-Es un horror, es cierto, pero interesa oírlo -dijo milady

XIII - Relato de Esther
No sentía una verdadera vocación por nada determinado...

Ha desarrollado, si no ha hecho nacer en él, ese hábito de aplazar constantemente cualquier decisión, de confiar en una probabilidad cualquiera, y de entregarse en brazos de la casualidad en todo lo concerniente a sus asuntos.

... nadie se había preocupado de descubrir sus aptitudes para encauzar sus estudios de acuerdo con su inteligencia y su vocación.

... abogados, jueces y procuradores, y demás imbéciles de la sociedad, que se reúnen para pronunciar discursos y que invierten en charlas un tiempo precioso.

El día del duodécimo aniversario de mi primer enlace, me casé con el profesor Dingo.

... aunque tuvieses el talento de todos los grandes hombres de la tierra, no obtendrías ningún resultado sin una voluntad firme y una aplicación constante. 

XIV - Presencia
Todos abusan de nuestra negligencia, y yo no tengo tiempo para mejorar las cosas ni sé como.

Prince es el nombre del Turveydrop joven. Quisiera que tuviera otro, porque hay muchos perros a los que los llaman así, pero no lo ha elegido él.

-¡Ay, qué gusto si pudiera darle de bofetadas! -añadió con infinita vehemencia.

...ponía tantas letras en las palabras más sencillas que muchas veces no se sabía si escribía en inglés.

Me he perdido mucho por no saber leer, pero no quisiera perderme más porque me enseñen a leer al revés.


XV - Bell Yard
Había padecido una enfermedad del hígado, y aprovechó aquella ocasión para imaginar que poseía una gran fortuna, pues era una enfermedad propia de las personas muy ricas.

Es uno de los rasgos de la poesía instintiva de ese hombre llamar siempre a una larga factura "notita", para que nos parezca su pago más fácil.

Tengo la firme intención de pagarle, hágase usted la idea de que está pagado, y es lo mismo que si lo estuviera.

No tengo la costumbre de discutir con nadie, pues bastante he discutido en mi vida para perder más tiempo en ello.


Únicamente conservo el uso de razón sublevándome contra ellos, elucubrando proyectos de venganza y reclamando con cólera la justicia que me niegan.

XVI - Tom-completamente-solo
Sir Leicester acoge la gota como un achaque importuno, pero un achaque de origen aristocrático.

No sabe sino que le es muy difícil conservar limpia la calle cuando llueve, y que es difícil, en general, mantenerse con lo que gana, pero aun esto ha tenido que adivinarlo, pues nadie le ha enseñado tanto.

Vive, es decir, no ha acabado de morir...

Jo termina su tarea de la mejor manera que puede en medio del lodo, de los carruajes, de los paraguas, de los caballos y de los latigazos, y gana, a duras penas lo que necesita para vivir su vida miserable.


Tuvieron que subirse sobre el ataúd para que cupiese.

XVII - Relato de Esther
...según el doctor Badger, que es muy atento...
-Protesto -replicó el doctor como si interviniese para interrumpir una asamblea-, no soy atento en absoluto.

Todos los martes por la noche había tertulia con tarta y limonada en mi casa, y allí se hablaba de ciencia por todo lo alto.

...en cuyo delirio le dio por tener debajo de la almohada su martillo de geólogo, con el cual pegaba a todos cuantos se le acercaban para quitarles algunos fragmentos de su estructura. ¡Qué poder el de la pasión dominante!

Los días se suceden con una monotonía insoportable: siempre son iguales, siempre me dicen lo mismo.

...me prometí trabajar hasta el momento en que se me cerrasen los ojos, rendida por el cansancio.


y el bardo Crumlinwallinwer había celebrado sus hazañas en un poema inmortal titulado Mewlinnwillinwodd.

XVIII - Lady Dedlock
...encerrándose durante un mes con algunos libros y algunos huesos, pareció hacer progresos excesivamente rápidos y adquirir, en poco tiempo, un gran fondo de conocimientos.

Su primera preocupación fue gastar todo el dinero que llevaba encima en comprar diversas bagatelas para adornar su habitación,

...al bajar del coche le pidieron el precio de su asiento y le preguntó al cochero qué suma, adecuada o generosa, sería conveniente por un asiento, y, al responderle que media corona, dijo que no era mucho y dejó solo al señor Jarndyce con el cochero.

... no me obliga a rodar, formando una bola como un erizo, con todas mis puntas hacia fuera


-Perderá usted la reputación de Don Quijote que tiene adquirida.

XIX - Avancen
¿Cómo puede vivir Gran Bretaña cuatro meses enteros privada de su ilustre colegio de abogado...?

Todos sus compañeros de mediana edad pasan el tiempo en el seno de su familia demasiado numerosa y les estorba.

...la misión que se ha impuesto de perorar sobre el tema más importante sin decir nada en sustancia.

-¿Qué es la hora en comparación con la eternidad?

...tiene el aspecto general de llevar gran cantidad de grasa de ballena en el cuerpo. Se mueve con lentitud, con pesadez, casi como un oso al que han enseñado a andar de pie.


...y no habla jamás sin levantar antes la mano para advertir que va echar un sermón.

XX - Un nuevo inquilino
...se toma un trabajo infinito en conjurar una conspiración que no existió jamás, y se entrega a las más complicadas combinaciones para ganar una partida de ajedrez en la que no tiene adversario.

-¿Puedes darme algún libro para leer entretanto?

Tiene su sitio favorito, pide todos los periódicos y se queja de los patriarcas de cabeza calva que los retienen más de diez minutos.

El ala del sombrero tiene un brillo de naturaleza singular como si le hubiera servido de paseo favorito a un caracol.


Pero ¿de qué sirve vivir ahorrativamente cuando no se tiene dinero?

XXI - La familia Smallweed
... y una predisposición a quedarse dormida al fuego o dentro de este, la abuela del señor Smallweed ha alegrado, sin duda, a la familia.

El ídolo de este avaro sin corazón se llamaba interés compuesto, y por él vivió, se casó y murió.

Es probable que nunca se haya reído, y ha tenido, además, tan pocas veces ocasión de ver reír a los demás que hay fundadas sospechas de que ignora cómo se ríe uno.


-No, no -responde-, no hay nadie que lea en nuestra familia. ¿De qué sirve la lectura? Eso es cosa de necios, de locos y de perezosos. No, no.

XXII - El señor Bucket
En medio de esta polvareda, elemento natural al cual volverán sus papeles, sus clientes y él mismo con todas las cosas del mundo,...

...se ocupa de todo lo que puede averiguar, especialmente de lo que no le atañe.

esto no viene al caso

-El trabajo no se encuentra durmiendo -dice el señor Bucket mirando a los dos hombres.

Daría mi sangre por salvarle la vida como lo haría cualquier señora fina.


Mi marido tiene mal genio, le pegará, verá que me maltrata y huirá de nuestro lado para ser un vago y un perdido. Si trabajo tanto para él y me sacrifico y me esfuerzo, es por ver si logro llevarlo por el buen camino, y cuando pienso en que puedo ocurrir todo los contrario, es cuando me digo que, antes que verlo hecho un mal hombre, preferiría mil veces verlo muerto como al pobre hijo de Jenny.

XXIII - Relato de Esther
-No llore, señorita -me dijo Charley.
-No puedo menos que llorar -le respondí.
-Ni yo tampoco -dijo mi linda doncella.

Pero las dos llorábamos, no de pena, sino de alegría.

XXIV - Un caso de apelación
...lo acusó severamente de inconstante y de malgastar inútilmente el tiempo.

y he tenido locos... Pero estos entran en todas partes en donde hay entrada libre.


-Supongo que no irán a su casa para aprender a disparar sobre sí mismos.

XXV - La señorita Snagsby se lo explica todo
Hay algo que marcha mal en alguna parte pero lo que no entiende es qué es ese algo ni qué resultado puede tener ni para quién ni cuándo ni de qué lugar, del que nada sabe ni nada ha oído, procederá.

La necesidad de guardar el secreto le obliga a estar siempre alerta para no dejarse sorprender...

...salir de detrás de la puerta de la sala, donde se había acurrucado después de haber sido aplastado y pisoteado en el traslado de su mujer al piso superior.


...antes que oírlo hablar durante cinco minutos prefiere correr una hora para huir de él.

XXVI - Excelentes tiradores
Estamos en invierno.

...por lo malo que pueda aparecer el demonio vestido con harapos o de chaqueta (...) es más temible y fatal cuando lleva un alfiler de diamantes en la corbata, cuando se llama caballero...

-Tengo una edad que lleva un ocho. No puede ser ochenta ni tampoco dieciocho, está entre estos dos números.

-La bebida le llevó al hospital, jefe, y el hospital lo metió en un caja...

-Me encontró usted después de aquella desgracia de los fuegos artificiales, ¿se acuerda usted, mi comandante?
-Sí, Phil, estabas tomando el sol.
-Dirá mejor que me arrastraba junto a una pared, jefe.

XXVII - Más de un veterano
Se presenta con modales fríos y secos. Su voz grave y apagada. Su rostro vigilante y ciego como es habitual en él, con un gesto intransigente y tal vez despectivo.

... en cuanto te veo llegar, ya estoy deseando verte a cien millas de distancia.

el único adorno que parece poseer es su anillo de casada, alrededor del cual ha engordado tanto el dedo donde su esposo lo colocó años atrás que ya solo podrá desprenderlo de él la muerte.


George debe desconfiar de las personas que saben más que él y actuar con mucho cuidado en las cuestiones que no entienda.

XXVIII - El maestro fundidor
... hasta los grandes hombres tienen parientes pobres.

...pasan la vida visitando a sus primos ricos, contrayendo deudas cuando pueden, y viviendo pobremente cuando endeudarse no es posible.

Habiendo desplegado desde su juventud un talento muy notable para recortar coloridos adornos de papel...


El deseo de toda su vida ha sido servir a su país en un empleo bien retribuido que le dejara las tardes libres.

XXIX - El joven
Y el señor Leicester se complace, con satisfacción y dignidad, en su descanso frente a la chimenea de la biblioteca, recorriendo con su mirada protectora los lomos de los libros y honrando las obras de arte que le rodean con una mirada de aprobación.

... no abrigue en el fondo de su alma más que odio y desprecio hacia ese esplendor del que él es solo un apagado reflejo

El caso es que había apuntado en este papel un resumen de cuanto tenía que decir y, como lo he escrito con abreviaturas... ahora me cuesta entenderlo.

... el verdadero nombre de la niña no era Esther Summerson sino Esther Hawdon.

he descubierto hace poco tiempo que ese copista se llamaba Hawdon.


¡Hija mía! ¡Hija mía! No murió al nacer como dijo mi cruel hermana, ella la educó severamente después de renegar de mí y de mi nombre.

XXX - Relato de Esther
... me tomó tanta confianza que más de una vez me sentí incómoda.

más tarde me encontré a los niños sacando el relleno de las sillas para intentar comérselo.

...lo mejor que les podía pasar era que fueran asesinados con un tomahawk todos al mismo tiempo.


cómo dirigía la cabeza hacia nosotras con media sonrisa como si fuera un espíritu superior al que le fastidiara tener que escuchar ese tipo de nimiedades.

XXXI - Enfermera y paciente
temblaba hasta el punto de hacer vibrar la ventana y la puerta desvencijadas.

Por la mañana, le habían dicho que era muy temprano para admitir a un enfermo y, por la tarde, que se había pasado la hora.

-No necesito techo alguno -contestó-. Voy a acostarme en aquel montón de ladrillos calientes.


Si lo sacan de casa, no harán más que volver a situarlo donde estaba antes, y no por eso se encontrará peor de lo que está.

XXXII - La hora estipulada
no hay más que ladrones o víctimas de robos.

tengo algo así como angustia, una tristeza horrible. Este cuarto huele a suicidio...


es la combustión espontánea

XXXIII - Intrusos
Es imposible sustraerse a la curiosidad del sensacional suceso, por lo que uno tras otro van acudiendo los vecinos, ligeramente abrigados, y forman ya una multitud frente a la casa donde ha tenido lugar la catástrofe.


si en vez de acusar, me escucharas, no incurrirías en semejantes errores. Pero te acaloras y no reflexionas.

XXXIV - Una vuelta de tuerca
de un color indescriptible y desconocido en la nomenclatura terrestre

-No tienes más culpa que haber emprendido este negocio sin los fondos suficientes.
-Nunca he tenido fondos


Piensa en mi mujer como el peñón de Gibraltar y, aun así, será poco para su mérito. Pero no lo digo delante de ella porque es preciso mantener la disciplina.

XXXV - Relato de Esther
es preciso haberlo experimentado para comprender semejante estado y para formarse una idea exacta de la inquietante agitación que ello me producía.

El pleito de Jarndyce contra Jarndyce ha trastornado su carácter


y cayó en la bebida, y luego en la miseria y, finalmente, en el sepulcro.

XXXVI - Chesney Wold
... me confiaba su canario, lo cual era la prueba más elocuente de su aprecio.

Todo cuanto me rodea es sombrío. No tengo ni una hora de sosiego y no puedo disfrutar la dicha cuando se me ofrece. Es el castigo que he atraído sobre mi persona en la tierra. Lo sufro y lo oculto.

Durante mucho tiempo he acumulado locura sobre locura, desprecio sobre desprecio, orgullo sobre orgullo, insolencia sobre insolencia, y he sobrevivido a mucha vanidad teniendo mucha más.

me pareció que hubiera sido mejor que no hubiese sobrevivido.


Comprendía que si hubiera estado destinada a morir, no viviría actualmente, no gozaría la suerte a la cual parecía, por el contrario, haberme destinado.

XXXVII - Jarndyce contra Jarndyce
sabía más ella en un día sobre los hechos de todo el mundo que yo en un año.

constituían para mí un motivo de inquietud los más insignificantes acontecimientos

era evidente -decía- que se apreciaba mejor la salud cuando se veía a algún enfermo.

¡Todo pospuesto hasta aquel momento imaginario! ¡Todo varado en la confusión y la indecisión hasta entonces!

Deberé siempre cuanto me quieran prestar.

Tenía menos vida que un autómata


absorto por los asuntos propios de mi carrera, he vivido siempre lejos del trato social, especialmente fuera del trato de las señoras, que era con las que más deseaba tratar.

XXXVIII - Un combate
Después, vienen a la academia a tomar una lección general, que, en esta época del año, se da a las cinco de la mañana.


Nos introdujo en un saloncito que olía a cerrado y cuyo adorno principal era el retrato de su hijo, mucho mejor parecido que el propio original.

XXXIX - Abogado y cliente
El despacho es tan reducido que uno de los pasantes no puede abrir la puerta sin antes levantarse de la silla, mientras que su compañero, a quien toca con el codo, solo puede levantarse para atizar el fuego aprovechando las ausencias del otro.

El principio fundamental de la jurisprudencia inglesa consiste en fomentar la afición a los pleitos dando con ello ocupación a los procuradores.

Mis funciones digestivas son defectuosas, según me ha oído usted decir, y me sería necesario el descanso, pero no descansaré, amigo mío mientras tenga este asunto entre mis manos.

-Me encontrará siempre en mi puesto, señor mío, y trabajando con afán.


Uno se cansa de luchar contra las sombras, de sentirse continuamente vencido por ellas, y acabamos por buscar un adversario tangible. Es un alivio, una justificación a nuestros ojos por la cólera que sentimos, el poder desahogarla contra un enemigo real y efectivo.

XL - Nacional y regional
Thomas Doodle no solo se ha dignado consentir en formar parte del ministerio, sino que, llevando al colmo su abnegación, ha hecho entrar con él a todos sus sobrinos, primos y cuñados.

misteriosos caballeros que en realidad no son sino esos seres de carácter bullicioso que acompañan al político por todas partes sin hacer nada.

Volumnia expresa que ha llegado la hora de dar el poder a una mano vigorosa y robusta, que sepa emplear medios enérgicos, y el primo melancólico cree que "el país corre a toda velocidad hacia su perdición".

-¡Una historia! Va por fin a contar alguna cosa. 

XLI - En el cuarto del señor Tulkinghorn
-No hablo de pesares ni pienso arrepentirme de ninguno de mis sentimientos -continúa lady Dedlock-. Es mejor callarlos ante quien no sabría comprenderlos.

XLII - En el despacho del señor Tulkinghorn
envejecido sin diversiones de juventud


daré aviso a la policía, cuya galantería es proverbial, pero tiene una manera expeditiva y propia de conducir a los inoportunos, a través de las calles, atados a una tabla...

XLIII - Relato de Esther
había en esos tiempos numerosos refugiados españoles pobres que se paseaban con sus capas y fumaban cigarrillos de papel.

su mozo preguntó si debía esperar el dinero. "Realmente, amigo mío, creo que no, si su tiempo vale algo para usted".


Ámele cuanto quiera, pero no sea en prejuicio de su bolsillo

XLIV - La carta y la respuesta
se me llenaban los ojos de lágrimas y no pude seguir leyendo. Pero la leí tres veces antes de dejarla.


¡Qué buen momento, sin duda, para quedarme sentada morbosamente y ponerme a llorar!

XLV - En fideicomiso
Una de las particularidades de Charley era que siempre que le daban un recado empezaba a transmitirlo en cuanto veía, a distancia, a la persona a quien le concernía.

XLVI - Deténgalo
No hay una sola gota de su sangre que no lleve a alguna parte el contagio y la muerte.

XLVII - Testamento de Jo
¿No es extraño -dice- que en el centro del mundo civilizado sea más difícil dar albergue a una criatura humana que a un perro perdido?

Sabe que inspira una repugnancia involuntaria, y se aleja, instintivamente, de los demás.


deja sobre la mesa media corona, panacea infalible que en su opinión debe curar todos los males.

XLVIII - Aviso
Allí, interpuesto entre milady y los postreros rayos del sol poniente, la envuelve en sombra y esparce la oscuridad a su alrededor, del mismo modo que hace sombríos todos los días de aquella existencia.


Vaya, pues, no eres tan exacto como yo creía -dijo a su reloj-. ¡Adelantar dos minutos! Mucha prisa te das en hacerme vivir.

XLIX - Amistad fiel
ha muerto sabiendo solo distinguir su mano derecha de la izquierda. Y estaba demasiado mal para que se le pudiera sacar de aquello.

L - Relato de Esther
citaría algunos ejemplos, de no acordarme a tiempo de que tengo otra cosa que contar.

LI - Aclaración
-Olvida usted, caballero, que no le he preguntado nada de eso y que sus reflexiones no me interesan en absoluto.

No hago nada que valga la pena, y aunque me anima una buena intención, todo me sale al revés.


-¡Estoy tan cansado! ¡Es tan penosa y tan lenta esta labor que he emprendido!

LII - Obstinación
porque la sospecha, una vez liberada, no puede detenerse.

si no descubren mi inocencia en el fondo de la verdad, ¿cómo habrán de hallarla en otra parte?

Para él no existen el tiempo ni el espacio. Llegado ayer, se puso en marcha esta mañana, y regresa antes de poder ser observada su partida.

LIII - La pista
Una reunión de escudos de armas capaz de hacer pensar que el colegio heráldico ha perdido en un solo día a su padre y a su madre.

Por eso no contesta, ni siquiera por cortesía, y así acaba por quitársele las ganas de escribirle a cuantos intentan entablar con él correspondencia.

No hay nadie en la biblioteca.


Para dar ejemplo es preferible ahorcar a un pobre diablo, aunque sea inocente, que no ahorcar a nadie.

LIV - Estalla la bomba 
Peina con un cepillo mojado, que solo usa en las grandes ocasiones, los pocos mechones de cabello que han resistido a su existencia laboriosa y a sus profundos estudios.

Confiese usted que se dejó llevar por la cólera. Que le sirva de escarmiento para otra vez, y sacará usted mejor provecho.


¿No quiere usted callar? Mire usted que las consecuencias de su conducta pueden serle fatales.

LV - Fuga
La justicia y la verdad no bastan, es necesario que tenga en su favor la ley y a los abogados.

El tiempo transcurrió, la suerte no me fue favorable, esperé poder darle mejores noticias, y así pasó un año tras otro, hasta diez. Al final, la vergüenza me impidió escribir.


Está escrito su propio nombre, seguido de esta palabra: "Asesina".

LVI - Persecución
 dice en su versado francés aprendido por la mañana:

-¡Qué hermoso boudoir!

LVII - Relato de Esther
No conoce el valor del dinero - observó el señor Bucket-, pero sabe muy bien cómo embolsárselo.

Siempre que oiga usted decir a alguien que es tan cándido y tan desinteresado, que no valora el dinero en absoluto, llévese usted la mano al bolsillo, pues está en peligro.


Un tal Michael Jackson, lleva un chaleco de terciopelo azul con botones de nácar.

LVIII - Un día y una noche de invierno
El señor Sladdery, librero, que cuenta entre su clientela con los más nobles borregos

Una separación hace presentir siempre la despedida final.


Volumnia, predestinada a hacer siempre algo que incomode a los demás.

LIX - Relato de Esther
Quizás sea esto un poco largo, pero no tema usted.


Mi único pensamiento es la muerte.

LX - Perspectiva
Ah! La Casa lúgubre tendrá que aprender a prescindir de nosotros y arreglarse por sí sola.

Como en realidad no tenía nada que decir, o por lo menos nada que pudiese expresarse, me callé.


La Medicina no puede hacer nada cuando es el espíritu el que está enfermo.

LXI - Un descubrimiento
Nunca voy al encuentro de las penas, son estas las que vienen a encontrarme cuando tienen necesidad de mí.


Así espero continuar, hasta la última de estas páginas, que no está lejos.

LXII - Otro descubrimiento
Aquella noche, no me sentí con ánimo de ver a nadie; ni siquiera lo tuve para mirarme al espejo


Pero ¿es cierto que hay algún artículo de la ley inglesa que sea claro?

LXIII - Hierro y acero
Soy una especie de mala hierba y para plantarme en un buen jardín ya es tarde.

LXIV - Relato de Esther
Después de someterme a un examen en el colegio de abogados lo suficientemente deprimente como para atormentar a un hombre con infinitas cosas, que por insustanciales no vienen al caso, he sacado mi titulo de procurador.

LXV - Comenzando el mundo
 Casándome contigo te he dado la inquietud y la pobreza. Tomé todo cuanto poseías y lo arrojé al viento...

LXVI - Allá en Lincolnshire
Cuanto más feroz se muestra hacia su antiguo enemigo, más respeto y consideración siente por él

Dentro de poco toda la luz se extinguirá para si Leicester; dentro de poco, la mohosa puerta del mausoleo que se cierra de forma tan hermética y que parece tan inaccesible, se abrirá, de nuevo, para recibirlo.


un lugar maldito, donde se tiene miedo de andar solo, donde el hollín que cae de la chimenea arranca un grito de pavor a la nueva criada, la cual, se susto en susto, acaba por ponerse enferma, se despide y se va.


LXVII - Final del relato de Esther
El hijo que esperaba, vino al mundo antes de que hubiese crecido la hierba sobre la tumba de su padre.


Un excelente muchacho, muy tímido, enamorado siempre de alguna joven de su edad sin atreverse a decírselo, y sin saber tampoco ocultarlo.


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