jueves, 12 de junio de 2025

Jackie (2016)

Biopic de Jackie Kennedy. Centrado en los días posteriores al asesinato de su marido, el presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy, en Dallas el 22 de noviembre del año 1963.

"La oscuridad quizás nunca se vaya. Pero no siempre será tan pesada."

Reconozco que mi interés principal era rastrear pistas para la resolución del misterio: ¿Quién mató a JFK? (Ya escribí sobre ello en otra publicación).
La película NO se preocupa del responsable del magnicidio. Pero aún así hay 3 momentos significativos:

1) Jackie pregunta dónde está la bala (LA BALA, en singular) que mató a su marido.

2) El guardaespaldas que se abalanza sobre el coche dice:
-Me lancé sobre el coche al oír el primer disparo. (Si dice EL PRIMERO, es que hubo más de uno).

3) En la recreación del asesinato, el clímax de Jackie -quiera o no la película-. JFK recibe un disparo en el cuello. Y luego un impacto en la cabeza.


Hay una imagen icónica del cortejo funerario que la película no recrea. John John saludando al paso del féretro.

La película se nos cuenta a modo de flashback a través de una entrevista que Jackie concedió un tiempo después. 
Es interesante el control que Jackie ejerció sobre "el relato". 
"No voy a permitir que publique eso." Dice varias veces. 
O "Yo no fumo", dice tras pasarse la entrevista (y la película) fumando. 😂


El clan Kennedy queda bastante difuminado. Solo Bobby destaca como soporte para Jackie. Aunque nunca falta ese filtro político a todo lo que se hizo. ¿Fue el funeral una campaña política? Jackie está muy interesada en recrear detalles del funeral de Lincoln, el otro famoso presidente de Estados Unidos asesinado. (Aunque no el único).

La película logra un gran apego a la realidad y la mezcla de imágenes reales de archivo está muy bien integrada. No es que las imágenes reales parezcan de la película, sino que secuencias de la película (como esa visita guiada por la Casa Blanca que hace Jackie) parecen las reales. 

La actriz Natalie Portman no se llevó el Oscar pero bien podría haberlo logrado.


Jackie (2016) dirigida por Pablo Larraín



martes, 10 de junio de 2025

El gran libro del anime: Las obras maestras de la animación japonesa

La culpa es mía, supongo, por esperar un listado de reseñas de esas "obras maestras de la animación japonesa" que parece presagiar el título. Pero no.


En el índice de directores están Frank Capra, Otto Preminger, Fritz Lang, Alfred Hitchcock o John Ford. Grandes cineastas, pero ninguno realizó una película de animación (algunos puede que nunca vieran una). 
Y en el índice de películas hay, ciertamente, obras maestras de la animación japonesa: Porco Rosso, Your name o Ghost in the shell. Pero aparecen mezcladas con Titanic, James Bond, Videodrome o Fast and Furious.

El libro es la prueba, fehaciente y por escrito, que la autora (profe de cine en la universidad de Estrasburgo) ha visto muchas películas y sabe establecer vínculos entre ellas. Felicidades.

No es el libro que me esperaba, pero la culpa debe ser mía por tener unas expectativas infundadas (pero inducidas por el título).
El título original del libro es: "Au pays des merveilles. Trésors de l'animation japonaise".




El gran libro del anime: Las obras maestras de la animación japonesa
(Au pays des merveilles. Trésors de l'animation japonaise)
Nathalie Bittinger

Traducción Marta García García.
Lunwerg Editores; 2024


domingo, 8 de junio de 2025

Zatoichi (2003)

Zatoichi, el errante espadachín ciego,  fue creado por el escritor Kan Shimozawa en 1948. Debutó en el cine en 1962, con La historia de Zatoichi, película dirigida por Kenji Misumi y protagonizada por el actor Shintaru Katsû.
Shintaru Katsû fue Zatoichi en decenas, DECENAS, de secuelas con las más variopintas aventuras. Destacaré solo una, el crossover de samuráis definitivo, Zatoichi to Yojimbo
En esta película, de 1970 y dirigida por Kihachi Okamoto, Shintaru Katsû, Zatoichi, se encontraba con Toshiro Mifune, que retomaba el papel de Yojimbo que había interpretado en las películas de Akira Kurosawa, Yojimbo y su secuela: Sanjuro.
Yojimbo es, también, la película que plagió Sergio Leone, o que tomó como inspiración, para su Por un puñado de dólares.

Toda esta introducción es para llegar al punto que, en 2003 el personaje de Zatoichi estaba más que quemado. 




Pero Takeshi Kitano, humorista y simpática estrella de la tele japonesa, decidió renovarlo y llevarlo a su terreno. Violencia y humor en un lavado de cara, y teñido de cabello, que revitalizó a un personaje carismático y atemporal.

Zatoichi es un ciego y errante masajista, aficionado al juego, y con unas aptitudes para la lucha que le hacen vencer, sin despeinar su cabello rubio platino, al más hábil de los samuráis.

La historia en sí no importa mucho. Zatoichi llega. Desata un matanza de malvados. Y se va. 
Metidos en la trama, diremos  que conoce y ayuda a los campesinos subyugados a un clan malvado y ayuda a unas chicas, metidas a geishas para sobrevivir, a vengarse de los asesinos de sus padres.
Zatoichi derrota al antagonista, un hábil samurái. Las chicas logran vengarse de los malvados y el pueblo logra la paz.
Todos los buenos, menos Zatoichi, bailan en el número musical final.
El masajista errante, ha marchado ya en busca de nuevas partidas de dados.


La película, acusada de violenta y hasta de sangrienta, destaca más allá de los duelos de espadachines, por un humor desternillante y fresco. Por ejemplo:
· El trabajo repetitivo de los campesinos se acopla al ritmo de la música en unas escenas de simple transición que adquieren así, una simpática frescura.

· El día que Hattori decide entrenar a unos tipos del pueblo. Y la coreografía de bastonazos que recibe es, simplemente, magistral.
· Y un gag que repite un par de veces y que me encanta: un tipo nervioso y asustado desenfunda la katana tan cerca de su compinche, que termina por herirle. Simplemente, genial.

Aparte de violencia y humor, la película también tiene momentos cumbres de emoción como la historia de las geishas.
Cómo sobreviven al asesinato de toda su familia y cómo logran llegar a adultas es algo que se nos narra de forma muy breve, con una elipsis, que se detiene en el abrazo y los ensayos del baile.

Sirva este como ejemplo que en Kitano hay más que violencia de tipos taciturnos (sus habituales roles) o de batacazos cómicos (como en su célebre programa de caídas y porrazos: Takeshi's Castle. En España: Humor amarillo).
 


Zatoichi (2003) dirigida por Takeshi Kitano.

martes, 3 de junio de 2025

Quiero comerme tu páncreas

Quiero comerme tu páncreas (Kimi no suizô wo tabetai; 2018dirigida por Shin'ichirô Ushijima






En la biblioteca


Quiero comerme tu páncreas 
Manga: Yoru Sumino



Live action - Quiero comerme tu páncreas (Kimi no suizô wo tabetai; 2017) dirigida por Shô Tsukikawa.

domingo, 1 de junio de 2025

Scabbard Samurai (2010)


Un samurái, con gafas, corre por un bosque sujetando fuertemente la funda vacía de su katana. Una niña pequeña corre detrás de él. 
Luego, tres caza recompensas le asesinarán. Uno detrás de otro. Pero el hombre sobrevive siempre gracias a unos cataplasmas de unas hierbas curativas.

Esta introducción ya basta para ver que esta historia va por la senda del absurdo, y comedia y drama quedan supeditadas al sinsentido general.

El samurái es atrapado y llevado delante un señor feudal que, como es tradición allí, le impone la prueba de los 30 días. Dispone de 30 intentos, uno al día, para lograr que el hijo del señor feudal se ría. El niño, apenado por la muerte de su madre, vive en una apatía malsana. Si el samurái no logra el objetivo será obligado a realizar el suicidio ritual, el seppuku.

A partir de aquí, una inefable sucesión de gags y números cómicos, o pretendidamente cómicos, del samurái patoso ante un niño con una cara tan inexpresiva como la de Buster Keaton.

Y es que la película tiene mucho de clown y de slapstick. Ese humor físico de caída y de porrazo. A lo Takeshi's Castle, lo que en España llamaron "Humor amarillo".

Los intentos de hacer reír al niño van desde la tontería más básica, como bailar con una cara pintada en la barriga...
... a la más elaborada caída con complicadas maquinas de madera, como ese caballo mecánico.

Cuando el tipo va fracasando y quedándose sin ideas, los propios guardias, ya implicados en la misión, le propondrán las suyas. 
Tan absurdas todas que más que risa, provocan empatía por ese pobre señor abocado a su terrible destino. Lo mismo ocurre a los ciudadanos y al propio señor feudal que intentará revocar la pena de muerte.


El final pero, corta con el humor absurdo visto hasta el momento, para recrear el célebre seppuku del film de Kobayashi o, su remake "Muerte de un samurái" ya comentado aquí.

Un apunte humorístico final es convertir la carta de despedida para su hija en una desaforada canción. 
Y en la coda, el pequeño señor feudal, ya sonriente, ha encontrado una amiga en la hija huérfana del samurái.


Solo alguien proveniente del mundo del clown y la comedia como el creador de esta película, Hitoshi Matsumoto, podía embarcarse en semejante proyecto y salir airoso. 
La sucesión de gags, cada uno más absurdo que el anterior, son apoyados por el sin sentido de la leyenda en general y por el aporte cómico de otros muchos personajes. 
Los tres caza recompensas, son caricaturas. 
La pareja de guardianes, son ese clásico combo de payasos, el serio y el más patoso. Y en un humor mucho más refinado, tenemos al señor feudal comiendo caramelos.
Aunque mi personaje favorito es el funcionario que se limita a gritar "Te sentencio a cometer seppuku" a cada intento fallido del protagonista.



Scabbard Samurai (Saya Zamurai; 2010) dirigida por Hitoshi Matsumoto.