martes, 13 de diciembre de 2016

Escribir

En el mundo hay dos clases de personas: l@s que necesitan escribir y el resto.
Para escribir sólo hacen falta ganas de escribir.
Nadie tiene tiempo para escribir. Escribir es siempre un tiempo robado a otras cosas.
Y se puede escribir en cualquier parte.


Maria Aurelia Capmany :D 
Visto en @noemi_borras
 

sábado, 10 de diciembre de 2016

¿Quién eres, Emily Dickinson?


Me dio por buscar “Emily Dickinson” en Feisbú. Ya saben, la poeta hikikomori (un día decidió vestirse de blanco, no volver a salir de su casa, y no ver ni hablar con nadie a excepción de algún pariente), para mí es una criatura fascinante. Debió de sufrir horrores, convivir así con sus monstruos y con sólo la escritura cómo válvula de escape (y encima escribía casi a escondidas).

Resulta que hay muchas “Emily Dickinson” en el Face. La mayoría parecen personas normales, con su vida social exultante y compartiendo contenido viral. Muchas deben ser personas que simplemente se llaman, de verdad, “Emily Dickinson”; no es un nombre tan extraño. Pero entre toda la morralla debe haber alguna alma sensible (y por tanto, sangrante de sufrimiento).

Si tuviera tiempo (corrijo: si tuviera valor) me dedicaría a investigar a las “Emily Dickinson”.

¿Qué impulsa a alguien a tomar ese nombre? ¿Admiración? Aunque está considerada una de las escritoras fundacionales de la literatura made in USA, y objeto de estudio en ámbitos académicos, no parece alguien mundialmente popular como lo es Poe, o que tenga la aureola de Twain o Whitman si hablamos de los primeros estadounidenses que les dio por escribir… Y desde luego, la vida de Emily Dickinson no parece un jolgorio de aventuras: pasó 25 años sin apenas salir de su habitación.

En este mundo nuestro, en que todo es efímero porque damos vistazos, hay gente que cree que Nirvana es una marca de ropa y que Marilyn Monroe es una actriz tonta que se acostó con medio planeta. Kurt Cobain y Norma Jeane Mortenson (el nombre real de Marilyn, ya saben) eran dos criaturas profundamente desgraciadas a las que la Muerte les rondaba mucho antes que se dejasen atrapar por ella. Son, por su obra, su fama y -porque nos vamos a engañar- el misterio de su muerte: muy populares hoy en día. Son iconos de la cultura popular. No es de extrañar pues, que haya una legión que los admiren y usen sus nombres. Pero… ¿Emily Dickinson? Vuelvo a la cuestión: ¿Qué impulsa a alguien a tomar ese nombre?


Si tuviera valor dedicaría mi tiempo a investigar esta erudita cuestión. Aunque claro, para ello quizás debería dejar de vestir de negro y salir de esta habitación. 

Lupin III vs. Detective Conan: la película (2013)



Dos de mis héroes de infancia en un crossover digno de ver.
Abstenerse quién no conozca, al menos, a uno de los dos.

jueves, 8 de diciembre de 2016

IkerFace

Y esta es mi cara cuando me dispongo a escuchar fascinantes historias de los usuarios que según ellos justifican:
* Retrasos en el plazo de devoluciones
* Páginas subrayadas
* Revistas de cocina a las que les faltan páginas de recetas
* Libros manchados, sucios, con arena

Y el clásico:
* Hijos abandonados durante horas en la biblioteca.


(Iker Jiménez ha nacido para escuchar historias extrañas)