sábado, 23 de noviembre de 2024

Shino no es capaz de decir su propio nombre


Shino Ôshima tiene problemas en pronunciar palabras que empiezan por vocal. Presentarse en clase en Japón (primero el apellido, luego el nombre) llamándose Ôshima le es imposible.
La clase rompe en carcajadas ante su esfuerzo inútil.

Por eso hui
Si no hablaba con nadie, nadie se burlaría de mí
Si no veía a nadie, nadie se burlaría de mí


Hará una amiga y empezarán un proyecto musical: SHINOKAYO 
Pero ¿será capaz Shino?

Quien se burla de mí
Quien se ríe de mí
Quien se avergüenza de mí
soy solo yo misma


En el epílogo el mangaka, Shuzo Oshimi, cuenta que sin ser autobiográfico, éste es un manga basado en sí mismo. 

Si no hubiera sido tartamuda, posiblemente nunca habría llegado a ser dibujante de manga.


Otra revelación interesante que hace es que, de forma deliberada, decidió NO usar la palabra tartamudo (ni similares) en la obra.


Historias así de cercanas le encojen a uno el kokoro. 💖


Shino no es capaz de decir su propio nombre
(Shino-chan wa Jibun no Namae ga Ienai)
Shuzo Oshimi (Guion y dibujo)
Tomo único
MilkyWay (Abril 2018)

miércoles, 20 de noviembre de 2024

Los desposeídos



Sólo de algo tenía conciencia clara, de su propio y total aislamiento. El mundo acababa de hundirse, y él se había quedado solo.

Morir es perder la identidad y unirse al resto. Él había conservado la identidad y había perdido el resto.

Había tenido la impresión de que no era él quien hacía las cosas: las cosas lo hacían a él.

Está acostumbrado a considerar como inferiores a todos los extraños.

Nunca dices nada hasta que has amontonado toda una carga de malditos argumentos, pesados como ladrillos, y entonces los largas todos de golpe, y nunca se te ocurre mirar el cuerpo ensangrentado y maltrecho bajo el montón....

De noche, en los campamentos de Proyectos, todo el mundo tosía. Durante el día tosían menos, estaban demasiado ocupados para toser.

Este trabajo, por ejemplo, podía hacerlo cualquier tonto. En realidad, muchos podrían hacerlo mejor que él.

Estoy aislado. No puedo salir. Nunca podré. Sería absurdo en mí pensar en tener compañía. Esas cosas son para... para los seres humanos.

Como nadie influía en él, no se imaginaba que él pudiera influir en los otros; no pensaba que pudiera quererlo.

¡Me da miedo la vida! Hay momentos en que... en que me da mucho miedo. Toda felicidad parece trivial.

Estos periódicos los leen casi exclusivamente las clases bajas, escritos por iletrados para iletrados, como podrá ver.

El Paraíso es para quienes construyen el Paraíso.

No era una verdadera ciudad, no había mujeres.

Y así como escribía sus mensajes en pedazos de papel, se expresaba también en pedazos.

Había sabido desde muy niño que en ciertos aspectos era distinto de todas las personas que conocía. Para un niño la conciencia de esa diferencia es muy penosa, ya que, no habiendo hecho nada aún y siendo incapaz de hacer nada, no encuentra justificación posible.

La falta de actividad física, la falta de diversificación en el trabajo, la falta de relaciones sociales y sexuales, no las sentía como faltas sino como libertad.

El dolor era peor que el oprobio.

No hay nada menos eficaz que la coerción para obtener orden.

La enfermedad le había obligado a comprender que si trataba de seguir solo se derrumbaría definitivamente.

Había nacido para estar solo, un frío intelectual maldito, un egotista.

Nadie comprendía lo que hacía. O, para decirlo más honestamente, nada de lo que hacía tenía significado.

La vía más eficaz para destruir las ideas no es reprimirlas sino ignorarlas.

Siempre es más fácil no pensar por tu propia cuenta.

Si tomo lo que no necesito, nunca tendré lo que en realidad necesito.

Los dos eran ultrasensibles y poco experimentados.

Si puedes ver una cosa completa, siempre te parece hermosa. Los planetas, las vidas... Pero de cerca, un mundo es tierra y piedras. Y día a día, la vida es un trabajo duro, te cansas, te pierdes.

Para ver qué hermosa es la vida, hay que contemplarla desde la altura de la muerte.

En aquel estado de ánimo desazonado y rebelde se sentía dispuesto a oponerse aún a la belleza del día.

No es fuerza lo que se gana haciendo daño. Sólo debilidad.

Acariciarse y copular en presencia de gente sin pareja era tan grosero como comer en presencia de un hambriento.

Viven todos en una cárcel. Cada uno a solas, solitario, con el montón de lo que posee. Viven en una cárcel y mueren en una cárcel.

-¡Qué extraño pensar en gente que habla y que uno no la puede entender!

La había dejado sola porque quería estar solo, y así se había distanciado más y más, más lejos, demasiado lejos, y seguiría estando solo, ahora para siempre.

Es la vejez que se acerca. Ha de ser terrible tener treinta años.

Pero él había renunciado a su libro, a su amor, y a su hija. ¿Hasta dónde se le puede pedir a un hombre que renuncie?

Lo bueno de trabajar con el tiempo, y no contra él, pensó, es que nunca es tiempo perdido. Hasta el dolor cuenta.

Prefiero renunciar a que te digan que renuncies.




Los desposeídos
(The Dispossessed
Ursula K. Le Guin

Editorial Minotauro; 2018 


son pijamas baratos, de producción en serie... Se usan y se tiran; cuesta menos que limpiarlos.

lunes, 18 de noviembre de 2024

Lorca: Yo he nacido poeta

 



A mí ya no me podéis cambiar.
Yo he nacido poeta y artista como el que nace cojo, como el nace ciego, como el que nace guapo.
Dejadme las alas en su sitio porque yo os respondo que volaré bien.

domingo, 17 de noviembre de 2024

Redes Sociales

 


Vine a Comala buscando al Twitter. Pero el Twitter ya se murió. Y lo que queda es un "páramo" X

😏 Juan Rulfo se fue al BlueSky 

Pedro Páramo

sábado, 16 de noviembre de 2024

Géricault

Biopic del pintor francés Théodore Géricault, autor de La balsa de la Medusa


Jean-Louis André Théodore Géricault (1791-1824).

Huérfano de madre. De familia acomodada. Su padre su opone a su carrera como pintor. Es ayudado por su tío y su joven esposa (con la que Géricault tendrá un hijo).
Francia. Inicios del siglo XIX. La caída del Primer Imperio, deja a un lado los pintores de la épica napoleónica (como David).
Géricault, fascinado por una tragedia real: el naufragio de la fragata Medusa (1816) y las implicaciones políticas y morales del terrible hecho, decide pintar con gran dramatismo la agonía de los supervivientes.

La tragedia de la Méduse

El 2 de julio de 1816 la fragata de la marina francesa Méduse encalla en el Norte de África debido a la negligencia de su capitán, seleccionado a dedo para el cargo. Fabrican con gran urgencia una balsa en la que se agolpan 150 personas, mientras la Méduse se hunde. La balsa es, en inicio, arrastrada por las lanchas salvavidas del barco donde se refugia, entre otros, el capitán. Como la balsa y los supervivientes lastran las lanchas, se toma la terrible decisión de abandonarla a su suerte en el mar.
De las 150 personas de la balsa cuando son rescatados, 13 días después, solo han sobrevivido 15. 
La tragedia de la balsa, perdida en el mar, incluyó asesinatos y canibalismo para poder sobrevivir. O eso dijeron los medios del momento.
El gobierno francés intentó tapar el terrible caso.


La balsa de la Medusa


Géricault, en su obra La balsa de la Medusa, pinta con toda crudeza la locura y la desesperación vivida. 
En su afán de plasmar la veracidad, Géricault, no solo contactará con alguno de los supervivientes sino que traerá cadáveres o trozos de cuerpos humanos (adquiridos en morgues) hasta su taller para pintar como más realidad la agonía y la putrefacción.

Obsesionado hasta caer enfermo Géricault asiste a la división de opiniones sobre su obra. Las facciones políticas se posicionan en un choque ideológico.
Géricault viajará hasta Londres donde su obra será más apreciada.
Allí ya muestra desinterés por todo excepto por otra de sus obsesiones: los caballos. De hecho, una fortuita caída de un caballo precipitará su final. 

En sus últimos años Géricault trabaja en retratos de pacientes de un psiquiátrico. Plasmando de manera natural sus rostros y expresiones.

Muerte y legado de Géricault

Géricault fallece en enero de 1824, tras una larga agonía de su tuberculosis vertebral, agravada por la caída del caballo. Otras fuentes añaden a sus dolencia una enfermedad venérea.

Entre su legado queda la influencia en pintores coetáneos como Eugène Delacroix, quien pintará con gran dramatismo La libertad guiando al pueblo, inspirada en la revolución de 1830.

 
De todo esto se entera uno leyendo este manga.

Géricault, el manga

Toda la parte histórica resulta interesante, y seguro que más amena que un libro sobre historia del arte o una biografía al uso del pintor.
Como historia de ficción quedan flecos (porque en la vida real, no todos los inicios tiene su final). Alexandrine, la tía-amante, de Géricault y el hijo de ambos (Georges Hippolyte) se pierden en la narración y nunca volvemos a saber de ellos.
El propio Géricault, que según parece no era un tipo muy afable y social, es dibujado aquí con facciones duras, agresivas, antipáticas. Y por momentos, de locura. Su metamorfosis en caballo en la escena de sexo incestuosa daría a Freund mucho material.
Dicho de otro modo: Géricault no me simpatiza.
Eugène (Eugène Delacroix) parece mucho más simpático. 
Por contra, esta simpatía en los secundarios los vuelve menos reales que el propio Géricault que parece el único personaje real, rodeado de invenciones.

La impresión que extraje yo es que el Géricault del manga pinta sobre un drama real (un true crimen que diríamos hoy) anhelando la fama. Una fama que se subraya cuando dice, por ejemplo: "el primer premio [en la exposición] no sería suficiente".

Al final pero obtuvo la grandeza en la inmortalidad.



Géricault
Takaho Nakahara (Guion y dibujo)
Tomo único
Arechi Manga (Mayo 2023)