viernes, 4 de septiembre de 2020

Meme dedicado: Biblioteca de Dénia

 En Dénia, la muchachada de la biblioteca también se animó a participar, y ahí les van los memes bibliotecarios dedicados...


Porque en toda biblio, hay alguien que vale por 2... o un caso de Jekyll & Hyde bibliotecario
Cara sonriente con boca abierta y ojos bien cerrados


domingo, 30 de agosto de 2020

Las hijas del Capitán


Embarcarse a la buena de Dios, recalar donde menos lo esperaba, cambiar de oficio, levar anclas, volver a asentarse.

... algo que él nunca llegó a ser porque jamás puso la menor ambición en ninguno de sus empeños.

... se habían movido según soplaran los vientos, sin haberse visto jamás en la coyuntura de tener que tomar sus propias determinaciones.

... durante la vigilia con los ojos abiertos y en el duermevela con ellos entrecerrados.

Pero aquello fue el día anterior, y desde entonces la vida de todos ellos había dado un salto cuyo siniestro alcance nadie podía anticipar.

Las hijas del Capitán
María Dueñas

viernes, 28 de agosto de 2020

Meme dedicado: Bibliotecas Coruña

El o la Community Manager de @bibcoruna fue el primero en responder con emoji a la llamada de vagancia de un servidor. Así que tras cotillear en su cuenta y "arrobarles" una foto (ver tweet original) ahi les van no uno, sino dos memes bibliotecario para ellos y para todos ustedes.


Opción elegante:

Opción aún más elegante:



 

miércoles, 19 de agosto de 2020

Bakuman

Si alguien tiene interés en saber cómo funciona el mundillo editorial del manga en Japón, Bakuman debe ser la manera más entretenida de conocerlo.

Bakuman lo componen 176 capítulos publicados en la Weekly Shounen Jump (entre agosto de 2008 y abril de 2012). Y recopilados y publicados en 20 volúmenes (tankôbon).
El manga es obra del dúo Tsugumi Oba (guionista) & Takeshi Obata (ilustrador). Responsables de otras obras como Platinium End y la famosa Death Note (que incluso tuvo una versión con actores made in America  que nadie merece ver).

El manga original fue adaptado al anime en tres etapas (o temporadas) con un total de 75 episodios.


Bakuman cuenta el recorrido vital de dos estudiantes de instituto, Saiko y Shuujin, hasta cumplir su sueño de ser mangakas (autores de manga).
El sueño de Saiko, cuyo tío fue mangaka hasta la extenuación -literal-, cuenta con otro aliciente: enamorado de su compañera de clase Miho, prometen, Miho y él, casarse cuando "sus sueños se cumplan". Y es que Miho, pese a una increíble timidez, aspira convertirse en seiyu (actriz de voz).
¿Logrará Saiko y Shuujin (Ashirogi Muto, será su seudónimo conjunto) publicar una obra en la mítica revista de manga Weekly Shonen Jump? ¿Y convertir esa obra en un manga tan popular que alcance a ser convertido en anime? Y ya, como guinda al pastel, ¿logrará Miho ser la voz de la heroína del manga de Ashirogi Muto?
Ya imaginan que sí, ¿verdad?
Pero no será fácil. 
176 capítulos harán falta para que "sus sueños se cumplan".



Por el camino, Ashirogi Muto conocerá el organigrama editorial de la revista shouen más popular del mundo (la revista donde, por cierto, se publicaba el propio manga Bakuman), y a todo un elenco de mangakas rivales-y-aliados con los que competir por los votos de los lectores de la revista y alcanzar las posiciones más altas en el ranking de popularidad.


Mangakas prodigio como Nizuma Eiji, su gran rival. Dibujante instintivo y compulsivo.

O Shinta Fukuda que da nombre al "Equipo Fukuda", una generación de autores que pretenden cambiar el orden establecido en la revista. Escritoras metidas a guionistas como la talentosa Aoki o la vengativa Iwase. Artistas de otros campos, como el músico y cantante Koogy. O el inquietante y pérfido Toru Nanamine, y su plan para "crear" un manga en una fábrica-laboratorio. O al hikikomori Shizuka Ryu que arruina su talento en cabarets y clubs nocturnos. O al personaje que hace el turn heel más radical de toda la obra, el veterano asistente Takuro Nakai.
Nakai tiene probablemente uno de los momentos más bellos y poéticos de toda la obra cuando se pone a dibujar en un parque público para lograr no perder a su guionista. Y llega a dibujar de noche e incluso bajo una gran nevada...

La amargura de no haber logrado publicar una obra y la frustración de verse rechazado una y otra vez, le hace llegar al extremo de chantajear a una compañera, en uno de los momentos más incómodos y molestos del personaje. Tanto, que ni siquiera la venganza "por karma" de años después, no parece equilibrar las cosas. Y Nakai ya nunca más será el mismo.



Mi personaje favorito es el mangaka Kazuya Hiramaru. Hiramaru era un salaryman con un aburrido y rutinario trabajo de oficina. Un día, leyendo una revista Jump se dice que él también podría hacer un manga, hacerse famoso y no tener que volver a trabajar más.

Hiramaru crea el manga y se vuelve famoso, pero para poder mantenerlo debe trabajar hasta la extenuación. Intenta abandonar, huir de su estudio o fingir todo tipo de enfermedades raras que le permitan descansar y tomarse vacaciones. 

Debido a su apatía y nula concentración, su editor lo amenaza, lo chantajea, lo soborna, lo engaña y lo manipula, para que siga motivado para dibujar (que en el caso de Hiramaru, es un estado depresivo perpetuo que contribuye a que pueda crear hilarantes capítulos de sus series de humor).
Me siento muy representado con Hiramaru. Capaz de sacar humor para su arte a través de las penalidades y los sinsabores de su vida.



Como la boda entre Saiko y Miho está pactada desde el inicio (y sabemos que ese será el cierre del manga), el arco argumental del intento de Hiramaru de proponerle matrimonio a una chica, es quizás el momento más emocionante del final de Bakuman.

Al igual que ocurre con el personaje de Nakai al que el karma (o los autores, en realidad) le hacen pagar sus malas acciones, a Hiramaru tantos engaños de su editor y tanto trabajo duro a desgana, le recompensan con un sí quiero.






Bakuman se centra en el mundo del manga. Otros aspectos vitales de los personajes como la vida estudiantil de Eiji es omitido por completo. Y la vida matrimonial de Shuujin, apenas es visualizado aún cuando "su amiga - luego novia - luego esposa" (Kaya Miyoshi) es la única chica en el estudio de Ashirogi Muto. 


Y la relación principal, entre Saiko y Miho, es eludida desde el minuto uno, cuando Miho establece como condición un distanciamiento casi monacal. Eso hace desaparecer a Miho de las tramas y, luego, permite hacerla reaparecer en momentos de gran dramatismo. 

Poco llegamos a saber de su carrera como seiyuu, más que esbozos que son lo que le llega a su "prometido" Saiko, con el que exclusivamente se comunica vía e-mail y aún en esporádicas ocasiones.



Bakuman es una obra diferente. Diferente a las batallas bien/mal, emblemas durante años de la Weekly Shonen Jump (publicó Dragon Ball, Naruto o One Piece). Todo el manga de Bakuman es un homenaje a la revista. La única orientada a un público juvenil, mayoritariamente masculino (aunque también la leen chicas o adultos. Ya sabemos que el target lector no es excluyente) que no usa idols en bikini en sus páginas para atraer los lectores a sus mangas.


Autoreferenciada en cada capítulo, la Weekly Shonen Jump (abreviada en el mundillo como WSJ y llamada "Jack" en el anime) bien merecía el homenaje de este manga. Hace algún tiempo la WSJ dio un salto a la modernidad lanzando la aplicación MangaPlus (que nos permite leer, gratis, legal y en castellano -o inglés- los mangas que publica en Japón). 


Aunque el manga es visto, a veces y por algunos, como algo funcional y barato, de leer y tirar, como lo fue la literatura pulp o los bolsilibros, Bakuman transmite la pasión, las lágrimas y el sudor del tremendo trabajo que hay detrás de cada obra que se publica. Y por cada obra que se publica, hay decenas puede que cientos, que se quedan en las puertas o son canceladas antes de las diez semanas. 

Bakuman es también un homenaje a todos los que alguna vez han soñado en publicar su arte, su historieta, su ficción y compartirla con el mundo. Entretener a los lectores. Así de difícil. Arrancarnos de nuestras míseras vidas y hacernos vivir, aunque sólo sea en 19 páginas, en otro mundo, en una vida de repuesto.




Como dije al inicio, Bakuman debe ser la manera más entretenida de conocer el mundillo del manga desde dentro. Y encima es una historia de lucha y perseverancia para lograr tus sueños.

Una gran historia que deja un gran vacío al acabar...


domingo, 16 de agosto de 2020

Hierro

Hierro
Temporada 1: 8 episodios

El día de la llegada de la juez Candela (Candela Peña) a la isla del Hierro aparece muerto Fran, un chico que iba a casarse ese mismo día. Y el principal sospechoso es el futuro suegro, Díaz (Darío Grandinetti).


La protagonista principal de esta mini serie (thriller negro-costumbrista-isleño) es la propia isla. No solo aporta su orografía y su belleza paisajística como escenario, sino que aporta costumbres, tradiciones y el carácter de sus gentes. Todo ello suma a la historia e IMPORTA a la trama.
El ejemplo más claro: "La bajada" (Saber más)


Darío Grandinetti borda el personaje de Díaz, un arisco "empresario" metido en asuntos turbios al que, peces más grandes, vapulean. El paso de los episodios y las circunstancias, le permiten mostrar otras aristas del personaje, en especial ese extraño entente con su "archienemiga", la juez.
Mi momento favorito de Díaz no es cuando ejerce de mafioso, ni cuando intenta  empatizar con la juez, sino cuando se planta en la peluquería e interroga a su hija. "A ver, niña, que te he pagado los caprichos y todos los estudios en el extranjero que has empezado y de los que te has borrado enseguida y lo único que te pido es que me respondas algo sobre Fran."
Mucho antes debería haber tenido Díaz una charla con la heredera caprichosa y con la cabeza siempre en las nubes.
😄😄😄

Otra actuación muy fresca y natural es la de Mónica López, enfundada en el uniforme de la agente Reyes, de la Guardia Civil. Tantos años llevo viendo a Mónica en teleseries catalanas que había olvidado por completo que ella es canaria. Y aquí saca su acento canario con tanta naturalidad que me pasé media serie (¬_¬) preguntándome cómo había logrado ese mimetismo con la isla. 😁
El personaje de Candela Peña se pasa todo la serie cabreada. Y no es para menos, porque hasta el final no logra que los albañiles le arreglen el baño. Tiene, eso sí, momentos gloriosos, como cuando amenaza con prohibir La Bajada. A lo que su secretaria judicial, al más puro estilo del funcionario de "Sí, ministro", le dice: no-no-no. 

 
Leo que habrá una temporada 2 de la serie. Aunque el caso de Fran ya quedó resuelto y El Hierro es una isla pequeña (para tantos crímenes) habrá que ver si la historia sigue con la juez intentando atrapar a Díaz. O con Díaz intenta que su hija haga algo de provecho en la vida. O, con algo más importante aún, ¿dónde están los malvados albañiles que dejan todo a medias? O si se pondrá el panadero a hacer pan de una santa vez... 😉