sábado, 29 de abril de 2017

Cabalgar en solitario

Cabalgar en solitario (Ride Lonesome; 1959 - Budd Boetticher)

Un pistolero caza recompensas pretende sorprender a un bandido que está tomando café en una fogata en una cumbre rocosa. El bandido le ha tendido una trampa, tres compinches están parapetados con rifles, escondidos entre las rocas. El bandido está siendo buscado por dispararle a un tipo por la espalda (que no es de fiar, vaya). Pero el pistolero caza recompensas es Randolph Scott, un tipo tan granítico que lejos de verse superado por la situación, rodeado por tres rifles que no puede ver, se nos viene arriba y amenaza con matar al bandido ahí mismo, si desenfunda primero.
¿?
No entiendo por qué los bandidos no lo matan por bocazas. El caso es que los tres tipos de los rifles salen huyendo a caballo… ¿WTF?

Budd Boetticher es un cineasta de culto para los fans del western. Quizás por la saturación hacia los grandes tótems del género: Ford, Hawks,... O quizás porque las pocas películas que rodó Boetticher fueron redescubiertas ‘a posteriori’, y son como un tesoro de otro tiempo (como encontrar un obra -menor- pero inédita de Dickens barriendo el sótano).

Cabalgar en solitario no es la más redonda de las películas de Boetticher. Hay cosas que no encajan, por ejemplo el título: nunca, en toda la película, el héroe cabalga en solitario ¬_¬
Hablemos del prota: es un héroe tan rocoso que resulta cansino y produce cierto repelús, y la simpatía del espectador (al menos, la mía) se la llevan dos pistoleros que planean asesinarlo para lograr limpiar sus fechorías e irse a vivir a un terrenito. Esos dos tiene un objetivo.

La misión del héroe resulta anodina y hasta burocrática: llevar el fugitivo hasta la justicia.
En el tercio final descubrimos que en realidad el héroe rocoso usa al pistolero fugitivo para atraer al hermano de éste, del que planea vengarse. Es un giro extraño. Y una oportunidad desaprovechada, pues el hermano, que apenas tienes 4 frases, es nada más ni nada menos que Lee Van Cleef (un actor con más carisma malvada que Darth Vader montado en un coche de Mad Max).

Luego están los indios.
Primero se habla de los malvados indios que matan blancos por el simple hecho de ser blancos.
Luego aparecen los indios malvados y quieren intercambiar un caballo por una chica (para convertirla en su squaw -esposa-, aunque uno de los pistoleros afirma que no permitirá que la cabellera de la chica cuelgue de una lanza… ¿en qué quedamos?)
Cuando la chica chilla de horror porque el caballo por el que quieren cambiarla es el de su marido, los indios rechazan el trato y se preparan para atacar (pero no los atacan entonces, sino medio día más tarde, tras seguirlos discretamente durante horas ¬_¬ ¿ven? Nada de cabalgar en solitario).
Luego, cuando los “buenos” encuentran una casucha abandonada y donde refugiarse del ataque, es JUSTO ENTONCES cuando atacan los indios. ¿WTF?
Luego los indios se van y en el resto de la película ni se los menciona.

Cabalgar en solitario no es un mal western de serie B, pero desde luego no es una gran joya del género. Lo más interesante es el árbol del ahorcado que sale al final.

En Italia el cartel te hace spoiler


domingo, 23 de abril de 2017

¿Qué has hecho tú durante los últimos diez años?

En la biblioteca en la que estoy los libros se forran. Se forran con una capa de plástico que hay que cortar y doblar artesanalmente y que se “edita” a mano, para cada ejemplar. Se forran para que los libros duren más, para que las manos sucias o los culos de los vasos de café no les dejen marca. (Sí amigos, hay gente sucia que deja el vaso encima de un libro… ¡de la biblioteca!). Forrar libros no evita la arena de playa, no evita los subrayados, no evita las anotaciones y no evita, porque tampoco puede, a esos tarados que doblan las esquinas de las hojas.
Yo doblo esquinas. Y hago subrayados y escribo anotaciones. Pero NUNCA JAMÁS se me ocurriría hacerlo en un libro que me hayan dejado.

En la biblioteca, ya cuando entré, los libros los forraba la Joana.
La Joana era una voluntaria.
La Joana era una mujer mayor, más que jubilada, que para distraerse venía a forrar libros.
Lo de distraerse, merece perspectiva…
Para Joana, venir a forrar libros no era una mera distracción: era su ocupación. No diré que era “su trabajo” porque no le pagaban nada. Era, como he dicho, una voluntaria, aunque para el Ayuntamiento “los voluntarios” no existen (según dijo el Picapiedra de Personal).
Joana existía y una forma que ella tenía de sentir que seguía existiendo cuando la sociedad ya la había aparcado en una residencia de ancianos, era venir a la biblioteca a forrar libros.
Lo hizo durante más de 10 años.
Por favor, vuelvan a leer esta frase: Joana vino a forrar libros a la biblioteca durante más de diez años.

¿Qué has hecho tú durante los últimos diez años?

Por supuesto que Joana hizo otras cosas: dormir, comer, ver la tele, ir al baño, leer, escuchar idioteces, ver cambiar el mundo… pero también vino a forrar libros. ¿Cuántos libros habrá forrado esa mujer en diez años?
Te lo diré así: más de los que tú podrás leer en toda tu vida.



La tarea de Joana era tan discreta como ella misma. Por eso, quizás, también se ha ido de esta vida con absoluta discreción. Sin despedirse, como se van los que piensan volver luego.
La tarea de Joana queda. Como queda el árbol que plantó mi abuelo o la casa que construyó mi padre. Ellos también se fueron sin despedirse…
Y la gente pasa bajo el árbol, o ante la casa y nada saben.
Nadie, excepto los que la vimos forrar libros con paciencia de maestro zen, saben que el libro que sacan de la biblioteca, ese libro que llevan en la mochila o que dejan en la mesilla, ese libro al que ponen una taza de té encima o ese libro que olvidan devolver en fecha, lo forró, seguramente, Joana.
Si la hubieran conocido, si la hubieran visto aplicarse en su labor ajena al caos diario de la biblioteca, sé que tratarían con más cuidado ese libro.
Pero nadie sabe. Y eso me parece tan injusto…como solo la vida puede llegar a ser en realidad. Siempre adelante, olvidando los que dejó atrás…

Forrar libros es como abrazar a pequeños seres queridos e indefensos. Seres con todo un mundo en su interior. Ahí fuera, hay un mundo hostil y la protección que les damos es pueril ante los horrores que les esperan. Solo mientras estuvieron entre las manos de Joana esos libros estuvieron realmente a salvo.
Y ahora que se ha ido, estamos todos un poco menos protegidos.

._.

Joana era un mujer con mucho tacto y muy hábil: a veces se olvidaba de mi nombre y para que no me diera cuenta, me llamaba “noi…” (chico).
- Hola… chico… -decía cuando me veía entrar al despacho donde estaba forrando libros con sabiduría secreta de monasterio medieval.
Yo, que me habré inventado mil nombres y mil vidas para huir de la realidad, le sonreía, pues ser solo un chico anónimo me parecía mucha más interesante que ser yo.

sábado, 22 de abril de 2017

El horror sobrenatural en la literatura

Anteriormente Lovecraft en este blog

El horror sobrenatural en la literatura es un ensayo escrito por H.P. Lovecraft.
El autor hace un recorrido por el “horror cósmico” (y le encuentra pegas a casi todo).  
El libro, de la serie Valdemar - Gótica  es una verdadera guía de consulta: contiene toda la información posible sobre obras y autores mencionados por Lovecraft. Y páginas y páginas de notas al pie para eruditos.

El libro añade otras joyas, como un listado de obras y autores favoritos de Lovecraft

Algernon Blackwood
Arthur Machen
EA Poe
M.P. Shiel
Robert W Chambers
M.R. James
Ambrose Bierce
Walter De la Mare
Abraham Merritt
(debo buscar más  información, pues sólo recuerdo haber leído a Poe O.O

Y una pequeña autobiografía con la que me sentí terriblemente (en el sentido de pavorosamente) identificado. Ahí van unos fragmentos:

(...) comencé el curso escolar, con muchas interrupciones debido a mi mala salud, que suplí en casa con lecturas y clases particulares. Mi diversión favorita era pasarme horas en medio de la biblioteca familiar, hojeando sobre todo libros con más de un siglo de antigüedad (...)

(...) comprendí que carecía por completo del instinto codicioso y la habilidad necesaria para hacer dinero.

Mi principal ocupación remunerada es la revisión profesional de prosa y verso para otros escritores; una tarea odiosa, pero más segura que los riesgos de la escritura original cuando la obra que uno produce no es de fácil venta.

La vejez me llegó muy pronto.

lunes, 17 de abril de 2017

Nuestra hermana pequeña


Nuestra hermana pequeña (Hirokazu Kore-eda; 2015) info
Ah, quién pudiera vivir dentro de esta película… ._.
Cerezos en flor, bosques otoñales, ese silencio y esa capacidad de enternecerse. No es un mundo bucólico: hay enfermedad, muerte, pérdida, vacío, soledad… (pero todo eso ya lo tenemos en el que nos toca vivir).

Consultando la filmografía, resulta que este señor también hizo Air Doll, vista y que me gustó mucho; tierna y original. Así que empieza una nueva misión en la vida: huir de la realidad A las películas de Hirokazu Kore-eda.







domingo, 16 de abril de 2017

El barco de vapor

Antes de empezar: El barco de vapor (Ediciones SM) es una colección de libros infantil y juvenil. La 1ª colección de literatura  específicamente infantil -según dice Wikipedia- creada en España en 1978.
Se edita en català:  El vaixell de vapor (Editorial Cruïlla)
Y en gallego O Barco de Vapor. Y en euskera Baporea


Yo los leí en català / castellano y voy a mantener los idiomas originales en este post.


Empezó con este tweet:


Parece que no soy el único nostálgico de sus lecturas de infancia porque recibí enseguida algunas recomendaciones.


Lista de recomendaciones (por gente maja del Tuitah)


  • Assassinat a la casa de nines -  Betty Ren Wright
  • El Rei de Katoren - Jan Terlouw
  • Fray Perico y su borrico - Juan Muñoz Martin
  • La Muntanya de les tres coves - Per Olov Enquist
  • La lluna de les mil cares - Dolors Garcia Cornellà
  • La historia de Iqbal - F. D'Adamo
  • La casa pintada - M. Del Amo
  • El juego de arena - U. Orlev
  • El hombre del otro lado - U. Orlev
  • Duelo - David Grossman
  • Kavik, el perro lobo - Walt Morey


Voy a buscar estos libros y les iré comentando.
Les dejo MI recomendación.

A mi no me gustan las historias protagonizadas por animales. Temo que les “humanicen” y parezcan estúpidos (humanos) o peor, que sufran y sufrir yo con ellos. Pero uno de mis favorite book EVER es Operación rescate. Trata de 3 ratones que viven en una juguetería. Un día, uno de ellos es vendido mientras se echa la siesta en un cochecito para una muñeca-bebé. Sus dos compadres deben rescatarlo.
Uno de esos compadres es Marvin el Malvado el Magnífico, un personaje tan yooooo que modificó mi ser y me predispuso para las mutaciones de ‘alias’ que sufriría en las vidas siguientes. El libro es bien entretenido aunque se desploma en su tercio final, cuando tras recuperar al compa se vuelve algo cursi.

Les noies


Les noies - Emma Cline

“No em preguntava com devia passar els dies la meva mare. Com devia seure a la cuina buida, amb la taula que feia pudor de la podridura domèstica de l'esponja de netejar, mentre esperava que jo tornés sorollosament d'escola, que el meu pare tornés a casa.”

viernes, 14 de abril de 2017

¡Viva la siesta!

A las 12:55 aparecen dos guiris en el mostrador de la biblioteca. Lucen el sombrero panamá, la camisa colorida y mal abrochada, los pantalones cortos con rastros de haberse sentado en algún sitio pegajoso y húmedo y, claro está, las chanclas con calcetines. Amén de la botella de agua bajo el sobaco, un riñonera fucsia y las gafas de sol que no se quitan ni dentro del edificio.
Piden print.
Como su inglés es comprensible, es evidente que NO son ingleses.
La compañera, que tampoco es inglesa, les cuenta en inglés de autoaprendizaje, que la biblioteca va a cerrar en apenas unos minutos, pero que a las “four o’clock” abrimos de nuevo.
El guiri se gira hacia su compañera y dice (en español)
- Siesta.


El lenguaje no verbal es el más interesante de escuchar, pero tampoco nos han enseñado a leerlo. A menudo las palabras confunden o nos engañan. Y luego está la interpretación que hacemos del mensaje recibido, que siempre es subjetiva.


Yo interpreté que el tono al pronunciar “siesta”, la posición de la comisura de los labios, el leve gesto con la mano abarcando hacia nosotros, venían a confirmar un prejuicio: básicamente que somos unos vagos en el trabajo.

O quizás ese caballero de atuendo ridículo sólo pretendía expresarse con el pack básico de comunicación en “español para turista”: fiesta, playa, paella, caliente, gracias y, siesta.


martes, 11 de abril de 2017

Trabajo en equipo


La última #BiblioEncuesta del Tuitáh preguntaba acerca de cómo hacían el cartel indicativo del horario especial de Semana Santa (aunque entiendo que es aplicable a cualquier cartel informativo sobre un horario especial).
La mitad de los que respondieron usan Word. Le siguen los que roban el cartel de otra biblio (se entiende de otra que hace el mismo horario; aunque el nivel de vagancia está llegando a tales extremos que no descarto que alguna biblio modifique su horario para adaptarlo al cartel que ya tengan hecho).
Luego siguen los que pasan de poner un cartel (total, si los usuario NUNCA los leen, para qué tomarse la molestia…).

Yo, hace ya alguno años que en Semana Santa, Navidad y otros festivos, robo el cartel de otra biblioteca que, por azares, a menudo  hace el mismo horario “especial” que nosotros.
Botón derecho del ratón - Guardar como…Borro todo los logos y distintivos de la biblioteca y luego pego los de la mía.
Es un forma discreta de trabajo cooperativo.

Ahora viene una reflexión seria…
¿Debería decirle a la biblioteca que crea el cartel que el de aquí lo hacemos así?
Sería un detalle, supongo.

Realmente hace falta cultura del trabajo en equipo entre bibliotecas. No siento que se haga nada al respecto. Y lo que se nos vende como trabajo cooperativo es como esos trabajos del cole con la dichosa cartulina. Al final, no era nunca en equipo, uno buscaba las fotos, otro las pegaba y el que tenía talento: ¡hacía el título! Y luego los cinco escribían sus nombres (exacto, siempre había uno o dos que realmente no hacían nada).
Aquí cada biblioteca hace su parte, alguien lo junta y lo ofrecemos como trabajo cooperativo entre bibliotecas, pero no es así. Y es una lástima.


Y para acabar, quisiera aprovechar estas líneas para mandar un abrazo afectuoso a aquellas bibliotecas que hacen el cartel del horario especial con el Paint. ¡Vosotros sí que sois héroes, compas!

domingo, 9 de abril de 2017

La risa

En estos tiempos actuales que el humor es perseguido (y hacer un chiste te puede llevar a la cárcel) es un buen momento para leer (espero que otra vez) “El nombre de la rosa” de Umberto Eco.

A Jorge de Burgos no le gusta la risa.





Fragmento de la película "El nombre de la rosa" (1986) dirigida por Jean-Jacques Annaud

La de tonterías que oye uno


jueves, 6 de abril de 2017

Pillado


Cuando la bibliotecaria te pilla comiendo a escondidas en la sala de lectura.

miércoles, 5 de abril de 2017

Ningú li havia dit que seria ell qui pagaria la hipoteca

Un veterano boxeador solitario en un gimnasio pegándole a un saco de boxeo. Es lo que me vino a la mente leyendo “Ningú li havia dit que seria ell qui pagaria la hipoteca”.
El libro no va de boxeo, ni de viejos.

Son reflexiones sobre página en blanco de una pediatra jubilada. Reflexiones sobre la maternidad: la imposición social (¿hay que ser madre para ser mujer? ¿Una mujer con 5 niños es más mujer que una que no tenga hijos?), sobre anteponer las necesidades o deseos de padres y madres al de los niños (progenitores con enfermedades hereditarias que quieren tener un hijo aún a riesgo de que su hijo ya nazca enfermo) o mujeres que quieren ser madres a los 60 años, o que lo son a los 14. Y de hospitales y médicos, héroes, que “recuperan” niños que pesan menos de medio kilo al nacer y aún sabiendo que su vida futura estará llena de enfermedades, limitaciones o penurias les “obligan a vivir”.


El libro es una recopilación de pensamientos a menudo terminados con preguntas. Cada breve reflexión, y hay 40 en 100 páginas, es un puñetazo al saco. Algunos temas se repiten, pero el prisma, lleva matices diferente. Son temas que por pudor o por ser políticamente incorrectos, se obvian en esta sociedad en que los bebés son "de anuncio"...
La autora, Carme Serradell Alonso, ha llegado a ese estatus humano, por edad y experiencia en la vida, en que no quiere pasar de puntillas por temas espinosos.  Te golpea con ellos y te deja la pregunta abierta al final del texto.


¿Qué quiere decir educar? ¿Qué quiere decir ser padres? ¿Qué se espera que hagan los padres? ¿Hacer feliz al hijo? ¿Enseñarlo a ser libre?

(Los fragmentos en cursiva son traducciones hechas por mí del texto original en català. Sepan disculpar mi incompetencia)


"Ningú li havia dit que seria ell qui pagaria la hipoteca"
Carme Serradell Alonso
Info editorial VeusAmbVeu