martes, 5 de mayo de 2020

El teletrabajo no era esto



#Teletrabajo & #biblioteca: no hay horarios, no hay festivos, y encima no puedo mandar callar a la gente porque el único que habla aquí soy yo. ¡A la miau...! #memebibliotecario / #bibliomeme

miércoles, 29 de abril de 2020

Mi youtuber favorito

"¡Hola amigos! Bienvenidos a mi canal, no olviden darle LAIC, comentar y subscribirse y darle a la campanita para recibir las notificaciones..."

OK, no.


Mi youtuber favorito tiene, en el momento de escribir esta frase, 99.300 suscriptores (ahora seguro que ya más). 
No anda pidiendo Laics, ni que te suscribas a su canal.
No promociona sus productos, ni siquiera monetiza sus vídeos.
No hace directos, ni bromas, ni retos estúpidos.
Por no hacer, ni edita los vídeos. 
Lo que lees: Los sube tal cual.
...
Mi youtuber favorito es un maestro jubilado que se graba delante de una pizarra y aún usa tiza para escribir. 



Deduzco que Carlos Herreras es su nombre, aunque no he visto ningún vídeo en el que se presentara a sí mismo. Sí sé que nació en Reinosa (Cantabria).
Y que fue, y que SIGUE siendo, maestro.
¡Maestro old school!

Yo le descubrí en un vídeo de su serie sobre Literatura Española (no recuerdo qué andaba yo buscando) pero me quedé tan fascinado que fui al primer vídeo de esa Lista de reproducción, y aún sigo (lleva ya más de 150. Y sólo de esa materia). Porque, como buen maestro, este señor te cuenta de todo: Lengua, Física, Matemáticas...
-Oiga, usted hace vídeos de todo. -Se dijo a sí mismo en un vídeo. 

La variedad de asignaturas sólo es superada por lo prolífico que es. Este youtuber sube 2 o 3 vídeos ¡al día! Incluso en festivo, oiga. Subió vídeo incluso en Viernes Santo. Y ahí estaba yo para verlo.

Como dije, este youtuber no edita sus vídeos. Así que asistimos a sus titubeos con alguna fecha, sus despistes con el nombre del rey del momento, lo vemos agacharse cuando se le cae la tiza o, mis momentos favoritos, se va de plano mientras explica y vemos una mano señalando un pizarra llena de garabatos.
Todo eso lo humaniza.
Y a diferencia de otros youtubers, él no busca ser espontáneo y natural. 
Es natural.
Como en aquella canción de Los Suaves: "lo que veis... es lo que soy".

En sus primeros vídeos la cámara estaba torcida y la iluminación era tenebrosa. Y se dirigía a un público infantil. Proponía cálculos e incluso indicaba las pausas ¡STOP! para darte tiempo a resolver las operaciones. Se dio cuenta que muchos adultos y jóvenes de espíritu, veían y comentaban sus vídeos, así que ahora arranca con un "Hola, chicos" y se dirige a un estudiante promedio.
Yo me siento ante la pantalla, en modo completo, y es como estar en primera fila. Y repaso cosas que en teoría ya sé y aprendo otras. Y no sólo de la materia que toca en ese vídeo...
-Para enseñar esto -dijo un día levantando el meñique izquierdo- hay que profundizar y profundizar hasta saber esto -señala hasta el hombro izquierdo.

Pero no todo son clases, a veces también nos lleva de excursión.
Y eso sí que ya es glorioso. Antropología y costumbrismo social. No veía algo tan auténtico desde ese programa de Labordeta, "Un país en la mochila".

Nuestro maestro se va de vacaciones o de fin de semana. Tiene predilección por los pueblecitos perdidos del monte. Callejea, cámara en mano, por caminos en cuesta, a la búsqueda de una torre en ruinas o pasa por callejuelas sin asfaltar donde sólo se cruza con algún gato. Se oye el cri-cri de los grillos (como en un anime veraniego) y oímos el jadeo del buen señor subiendo por la empinada calle. Mientras, habla de costumbres de antaño, de arquitectura o arte del siglo del catapún; y nos enfoca una iglesia en ruinas o resalta la poesía de la flora salvaje que ha tomado posesión de aquello que un día fue la plaza del mercado.
Me provoca verdadera emoshon. Y no es un chiste.  


Nunca he visto que lo diga, pero es evidente que este maestro echaba de menos dar clase, y ha encontrado en Youtube una manera de seguir haciéndolo y, encima ahorrándose el "Juan, cállate" y el "María, siéntate". 
Y así sigue aprendiendo y compartiendo sus conocimientos. Porque él sigue preparándose las clases, subrayando viejos libros, tomando notas en el reverso de hojas de correo comercial y sacando datos de Internet. Y haciéndolo, disfruta: "estos poemas de Garcilaso, los aprendí yo cuando estudiaba (pausa nostálgica) pero no los aprecié. Es ahora que para explicarte un poco sobre ellos que en verdad los estoy disfrutando. Así que gracias."

Gracias a ti, Maestro.

lunes, 27 de abril de 2020

MangaPlus

Manga Plus es una plataforma de manga online GRATIS y LEGAL (y, espacio, legal).

· Versión WEB 
· App para Android 
· App para iPhone - iPad 


Pertenece a la editorial japonesa Shueisha, la que edita la revista Weekly Shonen Jump (Dragon Ball, Capitan Tsubasa, Saint Seya, Naruto, Bleach, One Piece, ...) lo que le otorga el catálogo... ¿más potente del mundo?

Pero Manga Plus no es para nostálgicos, al contrario. La gran baza de la plataforma es que sincroniza sus publicaciones semanales en la revista en papel con versiones digitalizadas y traducidas al inglés y al español. 
Lo que permite seguir el manga (traducido por profesionales) de forma legal y gratis.
Obvio que hay publicidad.
Pero esa publicidad va a la empresa, con la que mantiene el engranaje productivo de una editorial que ha dado al mundo (¡al mundo!) algunos de las historias en cómic más importantes y famosas.

¿Entonces se puede encontrar TODA la serie de un manga?
La respuesta es NO.
Manga plus ofrece los primeros capítulos de sus mangas más importantes y, cada cierto tiempo, ofrece una re-edition, que consiste en volver a serializar los capítulos (a ritmo diario o semanal) de un manga de su portentosa colección. 
Una forma de ir pescando nuevos fans. 
Se añaden y se quitan capítulos porque el manga completo no va a estar ahí (¡Vayan a comprarlo, carajo!), pero con la re-edition diaria (capítulo por día) uno puede seguir una obra con tranquilidad. 
Ese modo permite matar el hambre de la espera entre capítulo y capítulo de los mangas nuevos (que obviamente son los que Manga Plus promociona, porque son su presente y, si tienen éxito, su futuro).

Dicho de otra forma, si quieren saber el manga/anime que nos va a llegar mañana, pueden leer hoy lo que se publica en Japón ahora.



Hay muchas formas de leer manga.
Se pueden comprar los tomos editados aquí. Pero a veces aparecen cuando el manga original ya lleva meses editándose (suelen aparecer cuando se lanza el anime, para aprovechar la ola).
Y claramente a este rincón del mundo sólo llegan la punta del iceberg de lo que se dibuja en Japón.

También se pueden leer en páginas rarunas, llenas de banners a sitios de gente acalorada, traducidas por afanados fans que le ponen mucha voluntad.

O se puede leer traducido, legal y gratis en esta estupenda aplicación. 
Obvio que Shueisha no abarca TODO el mercado del manga en Japón (igual que NJPW no es TODO el puroresu). Pero que una editorial japonesa haya planificado y creado este sistema para darle al resto del mundo su producto y hacerlo tan fácil merece el apoyo de la fanaticada otaku.

Tomen mi LAIC.