sábado, 26 de mayo de 2018

El lado oscuro de la Supernit


15.000 niños y niñas participando en 274 bibliotecas para rescatar a las elfas Nenúfar y Matoll del ClubSúper3. Un éxito sin precedentes… Pero en todo acto luminoso, hay sombras. Les voy a contar algunas situaciones oscuras... no porque yo sea un pesimista que sólo ve el vaso vacío (y bastante sucio) sino porque aspiro a la “Excellence of Execution” y todo es mejorable.


¿Quién iba a pensarse que hiciera falta apuntarse?
Madres que llegan con su prole a las 19:55 para la Supernit
No se han enterado que había que inscribirse ANTES, ni que hace semanas que ya no hay sitio. Argumentan que “el ClubSúper3 decía VE a la biblioteca…y que no decían nada de apuntarse ANTES y que… ¿Quién iba a pensarse que hiciera falta apuntarse?
Enseguida se confabulan dos o tres progenitores e intentan hacer presión…
A ver si por dos niños más, te vas a morir...
Otras intentan, simplemente, implorar a tu corazón… ¿y ahora cómo se lo digo a mi hija?
Callo la respuesta (Mira, chiquitina, tú madre no pensó que hubiera que apuntarse antes) porque sé que la respuesta materna será muy diferente. Quizás algo como: Ese señor no quiere que participes.
Es cobarde y ruin, pero echar la culpa al otro de tus despistes es algo muy habitual. Claro que, para engañar bien, hay que tener clase.


Me has engañado, mamá...
Berrando y llorando a mares, roja como un pimiento, una niña intenta deshacerse de la sujeción materna. La señora intenta que la niña no dé un espectáculo (un show dentro del show). Pero la niña loca de ira la acusa: "Me has engañado, mamá… Me dijiste que lo iba a hacer YO". 

Claro que aquella niña (YO) iba a salvar a Nenúfar y Matoll. Ella y 29 niños y niñas más en la biblioteca. Ella (YO) y 14.999 niñas y niños más.
Descubrir que no eres tan única y especial en el mundo es muy duro. Pero descubrirlo porque tu propia madre no te había prevenido que quizás - y uso el QUIZÁS- algún otro niño podría participar en la Supernit, eso no tiene perdón.


El malvado Sr. Pla.
(Para los neófitos de la Supernit, las elfas Nenúfar y Matoll habían sido encerradas por el top heel del programa, el malvado del Sr. Pla).
Durante la Supernit, el malvado Sr. Pla, también apagó la luz en la(s) biblioteca(s).
Por suerte hoy en día todo el mundo lleva el móvil encima y encendimos las linternas…

Más tarde, con la luz ya recuperada, y durante la búsqueda del enigma 3, la voz del malvado Sr. Pla se escuchó en la(s) biblioteca(s).  
Cuatro o cinco niños cuya cabeza apenas asomaba por el mostrador se acercaron a los altavoces y empezar a insultar y amenazar al Sr. Pla con una verborrea de hooligan borracho que no reproduciré aquí. Sólo diré que llegué a temer por la integridad física de los altavoces cuando uno de los “querubines” alzó el puño con claras intenciones de search & destroy.
¿Recuerdan a este chaval? Cuidado Sr. Pla, va a por usted.



Adivinad el animal cuyo nombre empieza por I y termina por Guana
Resuelto el enigma de los nombres de los animales (Iguana, hay que tener ganas) el número salía de contar las patas de un escorpión. Pusimos unos libros de animales (abiertos por la página adecuada) relativamente cerca para ayudar. Aunque como le dije a una compa: Cualquier fan de Sting sabe que un escorpión tiene 8 patas.
Y la compa me contestó: ¿Sting, el cantante?
A veces olvido lo marginal que soy ._.
Y 8 patas tiene el escorpión, y así lo muestra Sting en su camisón
y para recordarlo, hago una canción.


¿Puedo devolver este libro?
Y para terminar, cómo olvidar el padre trajeado (temí que fuera de la SGAE y viniera a cobrar derechos de autor por alguna cosa) que mientras el niño apuntaba el código para liberar a las elfas del ClubSúper3, cruza el escenario para venir al mostrador a intentar devolver un libro.
-Ahora no, hombre… ahora no.
-Es que tenía que devolverlo hace un mes o así



Spoiler final
Nenúfar, Matoll (¿y Fenoll?) fueron liberadas gracias a la ayuda de miles de niñas y niños y al TRABAJO de decenas de profesionales: bibliotecarias, auxiliares, gente de biblioteca en diversas y precarias situaciones laborales, narradores y cuentacuentos (gente que literalmente vive del cuento) y voluntarios. 
Un grupo de gente rara, algo loca, cuya pasión por difundir cultura y lectura les hace (nos hace)... ingobernables.
(Y así no va, a veces...).


Zas, en toda la boca
Por suerte para el rescate no fue necesario usar el Sistema Gestor de Bibliotecas (el programilla que controla préstamos y devoluciones) el *&#@ Serrucho, porque en ese caso esas dos elfas aún seguirían encerradas en la biblioteca.
Claro que, visto lo que hay ahí fuera (en el mundo real) quizás -y digo QUIZÁS- quedarse encerrado dentro de una biblioteca no sea tan mala cosa...

Goodbye and goodnight


Nota a pie de página:
Quizás te preguntes a qué vienen todas esas referencias al wrestling si el arte del zapatazo en la lona nada tiene que ver con la Supernit. Hay dos profundas razones para ello:
Primero, debido a la nueva ley de protección de datos no me atrevo a publicar foto alguna de la Supernit sin la conformidad por escrito. 
Y segundo y más importante, como tipo que ordena decenas de historias de ficción cada día, SÉ que la vida real suele imitar al wrestling. 

Sepan disculpar ._.


4 comentarios:

Ò_ó Bigila la hortongrafía